Hoy me pesa hasta existir. Como si todo lo que hago no importara. Estoy cansada de fingir que estoy bien. Cansada de esforzarme y aun así sentirme inútil. Cansada de sonreír por fuera mientras por dentro me siento vacía y sin valor.
Me refugiaré en mi mundo y, de la forma más egoísta posible, no quiero que nadie sepa lo que es abrazarme, sentir mi aroma de cerca, recibir mis textos largos, mis mensajes constantes, mis detalles, mi disponibilidad, lo que es agarrar mi mano, tener toda mi bendita atención y conocer mi versión más vulnerable cuando me enamoro.