Cada quién sabe perfectamente lo que hace, por qué lo hace y hasta dónde puede llegar. También sabe lo que arriesga y lo que puede perder con cada decisión. Después no vale hacerse la víctima ni fingir sorpresa ante las consecuencias.
No siempre necesitas una última conversación para cerrar un ciclo. A veces, la forma en que te trataron, la falta de empatía y de responsabilidad afectiva ya fueron suficiente respuesta. Hay despedidas que no necesitan palabras.
Si hay algo o alguien que a un “amigo especial” le caga o le ha hecho daño, significa que también a mí me ha hecho daño y se pueden ir muy a chingar a su madre todos
Estar soltero y preferir no conocer a nadie, rechazar salidas, no responder mensajes ni llamadas y solo disfrutar de la convivencia con tu familia y amigos, es otro nivel de madurez.