Que la extrema derecha esté ganando terreno en Latinoamérica es el mejor ejemplo de lo peligrosa que puede ser la desinformación. Millones de personas votan a quienes prometen salvar sus países mientras impulsan políticas que los harán más injustos, más desiguales y menos libres.
Puedes permitirte seguir siendo amigo de alguien que votó por Sánchez o Fujimori, pero de alguien que fue clasista, racista, discriminador y cruel durante estas elecciones... mmm, no lo creo. Eso habla más de sus valores que de sus ideologías políticas.