@Monchit0U@elgrandiscolo@BaltarPadre Una de las explicaciones es, que una parte de la ciudadanía ourensana que vota, tiene el mismo nivel, o más bajo que él.
He leído la nueva ordenanza de terrazas que quiere aprobar el Concello da Coruña.
Entera. Con calma. Sin prejuicios.
Y cuanto más la leía, más claro lo tenía: esto no está pensado desde la calle. Está pensado desde el despacho.
No voy contra las terrazas. Las terrazas dan vida, trabajo, ambiente. Forman parte de la ciudad. Pero una cosa es convivir y otra muy distinta es ocupar.
La ordenanza permite ocupar hasta el 50 % de una acera. La mitad. Sobre el papel puede parecer razonable. Pero bajemos al suelo.
Imaginad una acera de 3 metros y medio. Si la mitad se convierte en mesas, sillas, jardineras o mamparas, lo que queda para caminar es un pasillo. Y no siempre recto. A veces con estrechamientos. A veces con obstáculos. A veces con gente esperando mesa.
La norma dice que hay que dejar 1,80 metros libres. Eso es el mínimo legal para que una silla de ruedas pueda pasar. Pasar, no cruzarse con otra. No maniobrar cómodamente. Pasar.
¿De verdad queremos diseñar la ciudad con el mínimo?
Ahora imaginad que no veis.
Que dependéis de la continuidad del suelo para orientaros.
Que una mampara mal contrastada o una jardinera fuera de sitio puede convertirse en un golpe inesperado.
La ordenanza dice que los elementos deben ser “detectables”, pero no exige contraste cromático claro, ni señalización táctil completa, ni una protección real del pavimento táctil. Eso, en la práctica, significa inseguridad.
También permite instalar tarimas y plataformas elevadas. Es decir, modificar el plano del suelo en plena vía pública. Pero no deja meridianamente claro que todas tengan que ser accesibles con rampa reglamentaria y pendiente adecuada.
Eso significa que puede haber espacios en plena calle donde una persona en silla de ruedas no pueda acceder.
Eso no es un detalle técnico. Eso es exclusión.
Otro problema: cada terraza se autoriza de forma individual, pero nadie evalúa el efecto conjunto. Una terraza puede no parecer grave. Cinco seguidas convierten una calle en un laberinto.
No hay límites por calle.
No hay límites por barrio.
No hay estudio de saturación.
No hay análisis obligatorio de impacto real sobre movilidad o accesibilidad.
Se regula el metro cuadrado, pero no la experiencia de quien camina.
Y luego están las mamparas, delimitaciones y cerramientos “desmontables” que, en la práctica, permanecen instalados. Cambian la percepción del espacio. Lo fragmentan. Lo privatizan poco a poco.
El espacio público no es una extensión natural de un negocio. Es el lugar donde vivimos todos.
Es donde camina una persona mayor que necesita estabilidad.
Donde alguien con andador necesita espacio para girar.
Donde un carrito de bebé y una silla de ruedas deberían poder cruzarse sin que uno tenga que apartarse.
Donde cualquiera debería poder caminar sin sentir que está atravesando un pasillo ajeno.
Regular terrazas no es repartir metros cuadrados. Es decidir qué ciudad queremos.
Yo quiero una ciudad donde la actividad económica conviva con el respeto absoluto al derecho a moverse libremente.
No una ciudad diseñada desde el mínimo legal.
No una ciudad donde el espacio público se vaya estrechando poco a poco hasta convertirse en un circuito de obstáculos.
No se trata de estar en contra de nadie.
Se trata de estar a favor de todos.
La ciudad no es una terraza.
La ciudad es de quien la camina. @silcerino@vocescoruna@EloyTP@ConcelloCoruna@BNGACorunha@PPCoruna@inesreygarcia
@facontraelruido@JuristasR@Fegaacustica@OCimborrio , que ha recopilado durante años informes médicos de vecinos, mediciones acústicas y pruebas de la inacción municipal, relata la cronología de un “maltrato” que ha llevado al límite a los residentes. https://t.co/41qNvA1lcp
@laso_niko Esta noticia hay que leearla entera para darse cuenta que hay dos sentencias del TSXG. De la primera, el gobierno local no dijo nada, pero sí obedeció al Alto Tribunal. La segunda sentencia, de cuatro folios, que entendemos hasta poco motivada, Jácome se tiró a la piscina.
@elgrandiscolo Un alcalde populista intentando sacar tajada de todo, cuando él arrancó árboles de la ciudad y la llenó de cemento. Ahí no arden los árboles, arde la gente.
@m4rkhoz@OurenseConcello Lo sorprendente, además de la falta de control por parte del ayuntamiento, es que las personas usuarias no se den cuenta o, que les dé igual.
E o @OurenseConcello non mira por estas infraccións? Veladores sobre baldosas podotáctiles e interrumpiendo o tránsito peonil? Igual teñen permiso e todo.
Ourense. Denuncias por “inacción administrativa continuada en el control del cumplimiento de la normativa acústica” y por “omisión del deber de vigilancia, inspección y sanción ante incumplimientos graves por parte de los locales de ocio” @OCimborrio https://t.co/1JeJH3XgSS
‼️ El Mundo miente de nuevo.
Sólo una información falsa necesita ser rectificada y completada y corregida y aclarada.
Hace más de nueve meses presenté una demanda contra El Mundo por publicar una información falsa sobre mí. Tardó siete meses en ser admitida.
La semana pasada, el día 8 de enero, se celebró el juicio verbal. La sentencia tardó dos días.
La jueza dice en ella, refriéndose a El Mundo:
“HABIÉNDOSE RECTIFICADO VOLUNTARIAMENTE la información, completando la misma con la fecha de firma del contrato y con el detalle de la forma de pago dependiendo del número de los programas realizados, NO procede una NUEVA RECTIFICACIÓN...
Y añade:
“CORREGIDA Y ACLARADA LA INFORMACIÓN de forma previa y CONFORME A LO QUE SE SOLICITA AHORA, no procede REITERAR este derecho en vía judicial.”
Resumiendo: la jueza, no yo, afirma que El Mundo ha “rectificado”, “completando”, “CORREGIDA” y “aclarada” su información a lo largo de 4 días y por ello no admite lo que ella considera una “nueva rectificación”.
Lejos de avergonzarse, El Mundo pretende vender como triunfo lo que en realidad no es más que la evidencia de su mala praxis ya habitual.
Feliz día ❤️
No poder dormir por culpa de pubs y borrachos, que tus #DerechosFundamentales sean conculcados día sí y día también, que acudas a las autoridades competentes en la materia y te ignoren, son factores de riesgo para sufrir una depresión profunda.
#DíaMundialContraLaDepresión