⸻Siente la piel arder bajo el tacto ajeno, la anticipación haciéndole un nudo en el estómago y de repente. . . Nada.
La tela se ha deslizado por su cuerpo y caído hasta arremolinarse a sus pies, olvidada, tal y como se siente ella ahora mismo mientras Daemon presta más >
‹ llamativo vestido y sacarlo de allí, observándolo con cierta curiosidad. Ha quitado los suficientes vestidos, espera no hacer el ridículo intentando poner uno.⸻
atención al vestido que tiene entre las manos que a su desnudez.
Echa un vistazo en el espejo, de reojo, y se siente un poco ridícula con la tiara como el único objeto sobre su cuerpo.⸻
Es uno de mis favoritos.⸻Murmura, peinando los mechones claros con dedos ansiosos, >
⸻Busca el rostro ajeno a través de la superficie reflectante del espejo ante el tacto sobre su rostro. Los dedos ásperos, producto de mil batallas e historias que nunca conocerá, rozan sus labios y Rhaenyra entreabre los mismos.
Un suspiro se le escapa de ellos, y su corazón >
deslizó por sus mejillas hasta sus labios, delineándolos durante unos segundos hasta que sus manos terminan en los hombros ajenos.⸻ ¿Es así como queréis que os pague? ¿Debo ayudaros a vestiros?
Ni siquiera como una broma.⸻
En el baúl está mi vestido rojo.⸻Le índica, señalando el susodicho arcón.
Más sus manos no quedan quietas después. Suben hasta la lazada de su camisón y tira de uno de los extremos de la misma. La tela pierde firmeza sobre su cuerpo, cuelga >
labios, un gritillo ahogado de júbilo ante su capricho cumplido en tan escaso intervalo de tiempo.⸻
¿Consideraríais convertiros en peluquero de la corte, tío? Tenéis talento. Más que muchas de mis damas.
⸻El camisón de noche y el cabello revuelto por dar vueltas sobre la almohada no lucirán bien con tal tiara, sin duda. Y por un momento la princesa siente la tentación de hacer llamar a sus damas. Aunque sólo sea para probarla.⸻
No conocía sobre estos pasatiempos >
+ de la caja y la alza frente a ella, a modo de señal para indicarle que él mismo se la va a poner. El peinado desarreglado de la princesa no ayuda mucho, pero tras batallar un poco, logra colocarla y que se vea decente.⸻
estado con Caraxes, anota, pues huele a humo.
Una vez ha terminado, avanza primorosa hasta el espejo de la habitación frente al que sus damas se encargan de su aspecto cada mañana.⸻
Es preciosa.⸻Declara, juntando las manos sobre el pecho.
Un agudo sonido escapa de sus >
⸻El sueño abandona a la princesa entonces. Los ojos se le abren como los de un búho cuando capta el brillo de la tiara bajo la pobre iluminación.⸻
¡La has traído!⸻Exclama, haciendo a un lado las sábanas.
Se levanta de la cama, y avanza los escasos metros que le separan de >
Es un secreto.
⸻La pregunta le ofende un poco, pero no está ahí para molestar. No dice nada más, simplemente saca una caja que traía escondida en su espalda, en la cuál viene la tiara que le ha pedido.⸻
la figura de su tío.
Rhaenyra siempre ha amado las joyas. Grandes, opulentas, brillantes. . . Aquella tiara de rubíes es exactamente de su gusto. Como si hubiese sido confeccionada especialmente para ella.⸻
¿Puedo?⸻Pregunta, aún si la caja abierta y la presencia del >