Anoche me gasté 150€ de fiesta celebrando el Mundial. O lo que es lo mismo, 252.902,55 pesos argentinos. Cuando esta mañana me he despertado y he pensado en esa cifra de seis dígitos, por un momento he dudado de si anoche me pedí cubatas, chupitos y el taxi de vuelta o si me había comprado un par de hectáreas en la Patagonia sin darme cuenta. Si llego a tener que pagar eso en efectivo allí, habría tenido que llevarme de fiesta una carretilla de obra y escolta policial para invitar a la primera ronda.