Mi rasgo más tóxico es pensar que si explico algo lo suficientemente bien, la otra persona va a desarrollar pensamiento crítico de manera espontánea 🥹🫠
@fdbedout@chao_corruptos Es un reclamo legítimo, pues la estrategia política está apelando al uso de símbolos patrios que afecta el imaginario colectivo de la sociedad colectiva para afectar sus emociones. No es correcto y es justo reclamar que no se use la patria y sus símbolos como mercancía electoral
Esto es una final de dos partidos, hoy se jugó el partido de vuelta, se perdió por la mínima diferencia y con gol en el último minuto. Falta tela por cortar…
@ToroDeArena Lo importante es el contenido, y realmente el nivel de @IvanCepedaCast y @DCoronell no se compara. Es una comparación que solo les queda hacerla desde los views porque desde el contenido no tienen como hacerla
Contrario a las narrativas de despojo, la destrucción del tejido empresarial, y los escenarios de catástrofe económica que los críticos al gobierno nos han hecho creer, la evidencia empírica del periodo 2022-2026 revela que no hubo ni una sola expropiación directa contra el 1% más rico o el gran capital en Colombia, sino que el país sufrió una brutal depuración económica asimétrica.
Mientras las altas tasas de interés y el encarecimiento del crédito llevaron a la quiebra y liquidación judicial a más de 1.250 empresas, castigando casi exclusivamente a los pequeños comerciantes, la élite corporativa y los grandes milmillonarios vivieron una verdadera era de hiperacumulación. Lamentablemente estos pequeños empresarios no pudieron ser subvencionados por el estado por la ausencia de una ley de financiamiento aprobada.
Las 1.000 empresas más grandes del país demostraron un poder de mercado inquebrantable, consolidando utilidades netas superiores a los 90 billones en 2024, un escalón estructuralmente más alto que en la época prepandemia.
Al mismo tiempo, las fortunas de magnates como Jaime Gilinski y David Vélez no solo no decrecieron, sino que se multiplicaron exponencialmente hasta alcanzar patrimonios históricos de US14.700 millones y US$14.500 millones respectivamente, demostrando que la base del tejido empresarial soportó la ruina, mientras la cúpula se hizo económicamente intocable y abrumadoramente más rica.
Entonces no alcanzó a comprender porqué son el enemigo @VickyDavilaH@IvanCepedaCast@PalomaValenciaL@sergio_fajardo@ClaudiaLopez@DELAESPRIELLAE@PizarroMariaJo
la crisis de Colombia no es solo de personas, es estructural. Tenemos un sistema de hiperpresidencialismo donde el Ejecutivo necesita al Congreso para gobernar, pero nunca llega con mayorías. La historia nos demuestra que para romper ese bloqueo, los gobiernos terminan comprando la gobernabilidad con burocracia, cupos indicativos o escándalos de corrupción directa como la UNGRD. Si el Congreso no recibe su parte, paraliza al Estado.
Senador Cepeda, usted representa la continuidad de un proyecto que sufrió en carne propia esta trampa estructural. Al no tener mayorías, el gobierno anterior terminó bloqueado y envuelto en la compra de votos legislativos. Si usted gana la presidencia, enfrentará a un Congreso dominado por la oposición de derecha. ¿Cómo va a lograr que le aprueben una sola ley sin repartir el Estado como botín burocrático y sin llamar a la movilización en las calles para presionar a las instituciones?
La inteligencia, la honradez y el fascismo no son incompatibles; esa es precisamente su mayor amenaza. Cuando una mente brillante decide, con absoluta honestidad y convicción, que el fin justifica la anulación del otro, se crea la arquitectura perfecta para el horror. OZM
@DanielSamperO Buena definición de lo que es al capitalismo y el neoliberalismo y como impacta a la sociedad y captura sus imaginarios colectivos. El Mundial de Fútbol pasó de ser un espectáculo deportivo popular a ser un espacio mercantilizado exclusivo de quienes pueden pagarlo
Sin filtros!! Contigo todo es genuino y transparente te amo ❤️ @Marcescribe
“Caminar contigo en medio de la guerra
Es saber que pase lo que pase siempre hay paz
Es tener la flor más linda de la tierra
Es sentir que tengo todo y no me falta más
Me haces ver las cosas que yo no veía
Me devuelves todo lo que había olvidado
Me devuelves la esperanza que perdía
Me haces tan feliz con solo estar a mi lado” @andrescepeda #andrescepeda #loveislove
En los primeros tres meses de 2026, la @AdresCol reconoció $25.97 billones para el aseguramiento en salud de los colombianos. Un 15% más que en el mismo periodo de 2025. El presupuesto total del año llegará a $114.8 billones.
Si Plata hay, entonces…
¿Por qué persisten las barreras de acceso y oportunidad en salud para los colombianos?
¿Si la nación gira los recursos al sistema asegurador, por qué la deuda con los prestadores, en vez de disminuir, aumenta? ¿Por qué el sistema de salud está en crisis?
¿Será que alguien en la cadena no está haciendo su trabajo? Porque por plata no es, ya está más que demostrado que más de $100 billones al año no son la causa.
La causa tiene nombre propio y es el modelo de intermediación en salud que ya se agotó, está muriendo y nos está arrastrando como país con el, por la terquedad o intereses de unos pocos.
La EPS recibe recursos de naturaleza pública, cotizaciones de los colombianos y transferencias del Estado, administra el riesgo en papel, y le paga a los hospitales, clínicas y prestadores cuando quiere y cuánto quiere. Mientras tanto, la Ley 1122 de 2007 ordena que los contratos de capitación se paguen de manera anticipada y que los servicios por evento reciban mínimo el 50% por adelantado. En la práctica, esa ley lleva años sin cumplirse de manera generalizada.
Todos los que prestan servicios en este país fían. A riesgo de perder. Por atenciones que ya hicieron y medicamentos que ya entregaron.
La Contraloría General lo documentó: 29 EPS acumulan una deuda de $32.9 billones con clínicas, hospitales, laboratorios y operadores. El patrimonio del sistema asegurador pasó de -$550 mil millones en 2022 a -$11.4 billones en 2025. Un deterioro de más de 20 veces en tres años.
Eso no es una falla coyuntural. Es un modelo creado para retener el dinero, no para pagarlo. Es un sistema que se diseñó para enriquecer a quien lo administra y gestiona y no para que fluya a quien efectivamente lo garantiza (médicos, enfermeras, IPS, clínicas, hospitales, droguerías)
Mientras la Constitución consagra la salud como derecho fundamental y la ley prohíbe a las IPS negar servicios de urgencias, el sistema entrega los recursos a intermediarios que deciden cuándo fluyen con todas las trabas administrativas, condicionamientos y tarifas que imponen para ese efecto.
$114 billones al año entran al sistema asegurador. Los hospitales públicos y las IPS los esperan en sus cuentas por cobrar, con facturas radicadas hace meses y deuda que no para de crecer.
En los próximos cuatro años alguien va a tener que pagar esa cuenta, y yo te pregunto: ¿Tenemos que pagar nosotros, todos los colombianos que NO pedimos servicios de salud y si los pedimos aveces no es bueno o no alcanza, o los que están en tratamientos especiales, padecen enfermedades de alto riesgo, tienen diagnósticos complejos y para recibir atención tienen que entutelar a las EPS? ¿O la deberían pagar los que han recibido ese recurso y han hecho la intermediación durante más de 30 años? La pregunta es: si seguiremos creyendo que el problema es la cantidad de plata que gira la nación, o si empezamos a mirar quién la retiene y con qué consecuencias reales.
Este modelo tiene más de treinta años. Lo que sí corresponde a este momento es decidir si lo dejamos funcionar otros treinta más o si finalmente asumimos el costo político de cambiarlo. @carolinacorcho@agaviriau