@pcayuqueo Tengo negocio en Est. Central y camino a diario por ahí, he sido atropellado en dos ocasiones por venezolanos en scooters en la vereda y encima te insultan, triste verlos en los bajos de sus torres a las 6 de la tarde beber cerveza delante de sus hijos. ¿Xenofobia?
@rodrigosepu Que mal suena eso de poner sobrenombres a los colegas, ¿qué es eso de decirle "italiano" al colega?, si fuera boliviano, mapuche o israelí también lo harías?
@KarendTV Hola Karen, tránsito a menudo por María Rosas (ex Las Rejas norte) casi esquina de Ecuador, en la tarde eso es un antro de perdición, son venezolanos y colombianos, a mi como chileno me miran mal.
@Jou_Kaiser Nadie le pregunta a Jara el por qué entró a sus 15 años (1989) al PC, justo en plena Prestroika y el mismo año en que caía el muro de Berlín; en 1991 cae la URSS y ella no se daba cuenta y seguía respaldando esa nefasta ideología.
@vanessakaiser22 Nadie le pregunta a Jara el por qué entró a sus 15 años (1989) al PC, justo en plena Prestroika y el mismo año en que caía el muro de Berlín; en 1991 cae la URSS y ella no se daba cuenta y seguía respaldando esa nefasta ideología.
La izquierda escandalizada... pero solo cuando le conviene.
Ahora la izquierda se muestra escandalizada por los videos de Claudio Crespo durante los enfrentamientos en el estallido social. Lo curioso —y profundamente contradictorio— es que durante ese mismo estallido jamás se escandalizaron ante los saqueos, los robos, los incendios intencionales en estaciones del Metro, la quema de buses, la destrucción de hospitales o la profanación de iglesias. Todo eso parecía justificable o incluso celebrable en televisión, con consignas como "el que baila pasa".
Para entender las palabras de Crespo, primero hay que contextualizar: Carabineros no se enfrentaba a manifestantes pacíficos ni a feligreses saliendo de misa, como algunos ahora pretenden hacer creer. Estaban combatiendo a grupos violentos, a verdaderos criminales organizados que buscaban arrasar con el comercio y el orden público. Eran superados en número y agredidos con piedras, bombas molotov, cuchillos, balines e incluso armas de fuego.
Entonces, ¿cómo espera la izquierda que se refiera un carabinero que lucha por su vida y por proteger al país de una turba que quiere aniquilar todo a su paso?
No permitamos que la izquierda vuelva a reescribir la historia, como ya lo hicieron tras los hechos de 1973. La memoria y la decencia nos obligan a defender a quienes estuvieron del lado del orden en uno de los momentos más caóticos de nuestra historia reciente. Defender a Claudio Crespo no es un acto de ideología: es un acto de justicia.
#TodosSomosClaudioCrespo