Podría mirarlo fijamente por milenios.
Podría.
Pero no tiene ninguna intención de hacerlo.
En su lugar de ello, su mirada pasa por él, se clava un par de segundos, y continúa sobre el horizonte.
@changingxmoon ojos, y no a mi alrededor?"
Ha ido ante una elfa que lleva siglos sin siquiera considerar divertirse...
Aunque daba cierto peso a la opinión de esta, y después de todo, la estaba dejando distraerla.
@changingxmoon "Conozco tus intenciones, maga."
Devolvió, siempre en sospecha, manteniendo la mirada de la misma.
Acercó su mano, para levantarle la parte frontal del sombrero, no darle nada en lo que ocultarse.
"¿Qué juego es el que estás jugando conmigo, qué ocurre cuando miro tus (+)
Llevó su diestra a su propio yelmo, presionando el puente de su nariz para darse paciencia.
No estaba en su bosaue, no podía simplemente matarla por cruzar.
"No seré yo quien te ayude a comprobarlo."
Respondió finalmente, con un suspiro acompañando su voz, echando su mal h
". . ."
La ha mirado.
No por la petición, sino por haber encontrado tal cantidad de osadía en una externa al bosque.
"No quieres que te mire, mortal.
Mi mirada acarrea con ello grilletes."
Ajustó su yelmo, volviendo a cargar una vez más el peso de la responsabilidad en sus hombros, con orgullo.
"Se acercan tiempos aciagos, pequeña.
Espero que estés preparada llegado el día."
Que ella esté cazando demonios de nuevo no es precisamente un buen agüero...
La mujer hablaba de una forma curiosa, como sacada de una historia de leyendas.
Lúthien asintió. Se aferraba a cualquier cosa que le arrojase algo de paz sobre su sangre.
Aunque, de hecho, con los años descubriría que tenía razón.
Por una vez, se ha quitado la pechera, yelmo y capa.
Descubrió su cuerpo, de torso para arriba, con tan sólo vendas cubriendo su pecho.
¿La razón?
Recibir la bendición de los rayos de la luna, que la colmaban de energía.
especialmente fogosa, al saber que podía tener un desafío frente a ella.
Llevaba muchos años sin temer cuando hallaba propósito.
"Guíame a tus tierras, enséñame qué ha estado ocurriendo en mi ausencia."
"Entonces guíame, Cercis."
Respondió con propósito, sin tener ningún problema en admitir su carencia de sabiduría en tierras tan desconocidas.
"Las hojas de una carcelera son tan afiladas como su propósito, y ahora mismo, carezco de certeza."
Su mirada mantuvo en ella,
sufre, y todavía desconozco sus causas."
Si bien tiene cierta comunicación con el mismo, está lejos de ser una druida, sus dominios se encontraban en otros aspectos.
"¿Athen Loren...
Es algún tipo de árbol más jóven, exactamente, o el bosque en sí?"
Preguntó, pues sería totalmente honesta en su declaración.
"Mi gente ni siquiera tiene consciencia de la existencia de la tuya, Cercis.
Mi persecución me llevó hacia aquí, pues el bosque
presenta. — ¿Carcelera, decís? — Cuestiona con cierta curiosidad; rasgo innato en ella. — Interesante... — Concluye. — ¿Y qué os trae por estos lares, carcelera? ¿Estáis de paso o habéis venido a auxiliar a un pueblo vecino?