Octavio escribe su sentir y pensar con el objetivo de revisitar, y desafiar el olvido, quien fue, a quienes amó, a quienes acompañó. Vaya vida la suya, diré.
Es 9 de febrero y mis vacaciones están por concluir. Me reviste a diario la idea de que un descanso como este será raro a partir de este próximo semestre. Ebrio por la emoción y desconocimiento, me abruma la idea de las guardias, el servicio social, la especialidad...
Estoy mutado.
Érase una actividad que no solía hacer.
Ubicua, llana, ajena a mi gustar.
Estás tú. Ahora estás tú y es una actividad que en principio tiene mucho sentido compartir: ver una serie juntos.
Debo expresarlo: nuestras retinas capturan longitudes de onda muy similares con forma de escenas, con la forma de una serie. Vivimos una historia al mismo tiempo, una muy distinta a la nuestra, con emociones y trama que probablemente nunca viviremos.
Te quiere,
Octavio.
Agosto 2025, H Metropolitano, en guardia y de madrugada. Zárraga y yo recordamos a detalle a nuestra a paciente con diagnóstico de estado hiperosmolar hiperglucémico.
Tenía dolor abdominal.
Atribuíamos el nulo éxito de caracterizarlo a su alteración del estado de consciencia.
Sin embargo, es el reconocimiento del non conoscere el que impulsa nuestro aprendizaje y la prevención del mismo error: no se nos volverá a escapar.
…
Hora de descansar, mañana un nuevo día.
En mi editorial de la semana en @LaCronicaDeHoy les cuento sobre un estudio muy interesante que sugiere que, en pacientes en diálisis, tomar a diario omega-3 previene considerablemente las complicaciones cardiovasculares. @biomedicasunam@NefroINCMNSZ
4:50 am. INCMNSZ. Cuarto de residentes.
Octavio, Dr. Pablo (R4), Dr. Victor (R1) y Dra. Majo (R1) tienen sueño.
Recién llega paciente con sospecha de IAM y EVC.
Calla el sueño, resurge la ciencia.
Le restan 25 días a mi mes en el INCMNSZ. Vaya ensalce al amor a la docencia y academia, estoy tremendamente agradecido; he de recordar y practicar ese amor en mi actuar.
Creer ciega e ingenuamente que una de esas estrategias o rescates me regresarán a mi pasado yo; mi día se compone de instantes satisfactorios y de desgaste del ánimo, separados entre sí por parpadeos.
Tan claro y tan imperceptible, Octavio.
Ándate y sigue escapando.
Transcribiré lo que fue en puño y letra a computadora. He de encuadrarlo ahí.
La vida, mi mente, se ha vuelto más pesada.
Buscar estrategias y rescatarme de mis pesares torna mi caminar en un estado de supervivencia crónico. De escape. De incertidumbre. De irreconocimiento.