Fui la única que estuvo ahí cuando se te caía el mundo y nadie estaba para ayudarte. Después, cuando ya estabas mejor me tocó ver cómo preferías a los demás antes que a mí y veía como intentabas lastimarme.
Hace días que te deje de esperar, porque eso me hacía mal y me di cuenta que si de verdad hubieras querido estar en mi vida habrías hecho algo, hace rato.