su prometida antes de bajar momentáneamente a los labios.
—Qué difícil te pones.—
Bromeó encantada con esa actitud y la envolvió en sus brazos para dejarle otro beso más lento, profundo.
—¿Mavka? ¿Qué quería?—
Ya no le espantaba, sólo se preparaba mentalmente lo mejor que podía para los exabruptos de su melliza. Ante el “chantaje” no evitó una media sonrisa. Las distancias se acortaron en un instante en el que Dhasia observó con detenimiento y adoración a
—Contuvo una risa al imaginar la escena—
Supongo que descubriremos que ha hecho eventualmente, Mavka se ha pasado por aquí también.
—Se relajó aún más a medida que las caricias continuaba, bajando sus manos para sostenerla suavemente por la cintura, siempre delicada con ella—
—Bien, aunque al entrar Athan estaba como perrito esperando en la entrada. Tenía la expresión de desquiciado emocionado que le viene cuando mi hermana ha hecho alguna cosa.—
Le deja otro beso en la sien y no para los mimos.
—¿El tuyo? ¿Puedo tentarte a una hamburguesa y
Contiene una enorme sonrisa para no perder un solo instante de aquel exquisito roce. La diestra va a dejarle mimos en la parte baja de la nuca mientras alarga un poco el contacto.
—Ahora todo está en orden de nuevo.—