Lo que más odio de mí, es que si me vuelve a hablar alguien que quise mucho, pero me hizo mucho daño, no soy capaz de ignorarle, u odiarle, o tratarle mal, yo sigo como si no hubiera pasado nada.
-Los defectos y fallas de la mente son como heridas en el cuerpo. Después de que se haya tomado todo el cuidado imaginable para curarlas, aún así quedará una cicatriz. -Francois de la Rochefoucauld.
Explicarle a alguien llorando lo mucho que te dolió o te duele algo y pedirle que no te lo haga de nuevo, para después ver cómo va y lo hace otra vez, es de las cosas más dolorosas, tristes y decepcionantes del mundo. No se lo deseo a nadie.