-Capítulo 40: Kaoruko y Rintaro
-Capítulo 154: Kyoko y Keiichiro
-Capítulo 155: Keiichiro y Kyoko
-Capítulo 204: Subaru y Saku
En estos cuatro momentos tan especiales, pudimos ver cómo florecía el amor de cada una de estas parejas, pero, sobre todo, logramos entrar en sus respectivas perspectivas, y comprender cómo llegó cada uno de ellos a enamorarse
Lo hermoso es que ninguno lo hizo de la misma manera
Kaoruko se enamoró de Rintaro porque encontró en él a un chico amable que, sin conocerla, le tendió la mano en uno de los momentos más difíciles de su vida. Aquel joven rubio, con piercings, que había aparecido como ayudante en la pastelería que frecuentaba, y que decidió ayudarla sin pedir nada a cambio, terminó convirtiéndose en su primer y más grande amor.
Lo vimos en aquel hermoso capítulo centrado en ella, con una primer página hermosa, donde vemos su esfuerzo por lucir linda ante el hombre que ama:
"Cuando iba a ese lugar, me maquillaba mejor de lo normal, vestía ropa recién comprada, enrizaba mi cabello cuidadosamente para dejarlo perfecto, y tras revisarme en el espejo, estando nerviosa, abrí la puerta, sosteniendo una suave expectativa en mi pecho, algo como 'puede que pueda hablar con él'"
Con Kyoko ocurrió algo diferente. El arco de Keiichiro y ella comenzó desde su perspectiva, con aquella comparación entre los dulces occidentales y los japoneses, y su rechazo inicial hacia ese "sabor que consideraba demasiado dulce"
Sin embargo, conocer al hombre que terminaría convirtiéndose en su esposo le hizo comprender cómo aquella primera impresión pudo estar equivocada. Keiichiro apareció en el momento en que ella necesitaba a alguien que la acompañara y, poco a poco, consiguió ocupar un lugar que nadie más podía ocupar.
Hasta que llegó su confesión, donde Kyoko terminó diciéndole..."Tus postres tenien un sabor amable, y un aroma dulce, me gustan mucho"
Una forma tan preciosa como simbólica de decirle cuánto lo amaba, rompiendo con aquel pensamiento que tenía tiempo atrás
Keiichiro tuvo su propia manera de llegar al mismo lugar. Su historia comenzó con el "olor de la vainilla, el sonido de los merengues, y los huevos mezclándose"
Pensaba que, mientras tuviera todo aquello a su alrededor, no necesitaba nada más. Hasta que apareció ella, y descubrió que existía algo que podía importar incluso más que aquello que había amado durante toda su vida.
Estar a su lado, ver su sonrisa, compartir su tiempo con ella, valía más que cualquier postre. Por eso, cuando llegó el momento de confesarse, le dijo que "El tiempo que paso contigo, Harisaki-san, me gusta más que cualquier pastel". A partir de entonces, quería crearlos pensando en ella, y que el amor de su vida sea la primera persona en disfrutarlos. Otra confesión que, detrás de las palabras, escondía el amor profundo de un hombre enamorado, rompiendo con aquel pensamiento que también tenía tiempo atrás
En este último capítulo vimos a Subaru. Quizás sea la perspectiva que más claramente nos muestra que no existe una única manera de enamorarse. Porque ella no necesitó un romance explosivo para llegar hasta Saku, lo suyo fue mucho más silencioso, un amor que fue construyendo en el tiempo que compartieron, en esa sensación de poder relajarse cuando estaba con él, de sentirse tranquila, y disfrutar de su compañía.
Había encontrado a alguien amable, bondadoso, y sereno, alguien cuya presencia hacía que todo a su alrededor se sintiera más cálido
Hasta que su propio corazón empezó a delatarla. Comenzó a mirarlo de otra manera, se perdía en su mirada, sonreía sin darse cuenta, sus ojos lo seguían incluso cuando él se alejaba, y empezaba a buscarlo cuando no estaba cerca. Todo aquello que había ido creciendo dentro de ella durante tanto tiempo dejó de poder esconderse
Cuando se despedían después de la salida en la cafetería, Subaru quedó pasmada mientras lo veía alejarse de espaldas. En ese instante, entendió algo que había estado frente a ella durante mucho tiempo, amor, y claro, pudo comprender que el romance no tiene una única forma.
El suyo no necesitaba una intensidad desbordante, ni un romance de cuento de hadas, porque se encontraba en la paz que sentía al estar junto a él, y en la seguridad que le transmitía
Fue entonces cuando algunos recuerdos comenzaron a adquirir otro significado en ella. Aquella segunda vez en la playa, la expresión melancólica de Saku, sus palabras sobre "encontrar a alguien con quien poder estar tranquilo incluso en un lugar donde no estuvieran sus amigos". Subaru recordó todo aquello, y comprendió que, en realidad, lo único que quería era tenerlo a su lado
Todos esos sentimientos terminaron encontrando una salida, cuando le dijo a su hermana:
"Sí, me gusta"
Luego, después de cuatro días buscándolo, en una noche cubierta de nieve, Subaru finalmente se confesó sin dudarlo
¿A esta altura todavía existe alguna duda de que Mikami Saka es una genia de la escritura?
Creo que ya ninguno debería tenerla. Y, aun así, cada vez que pensamos que quizá llegamos al punto máximo de lo que puede hacer con sus personajes, vuelve a sorprendernos
Porque la autora de Kaoru Hana entiende algo que muy pocas historias consiguen transmitir de esta manera, entiende que el corazón de cada persona funciona de una forma distinta, y que, aunque todos podamos reconocer el amor cuando aparece, cada uno llega hasta él por un camino diferente
Ich hasse es, dass ich bei Streaming Diensten nach Ende des Films nicht mal kurz ne Sekunde verharren kann, sondern in Panik zur Fernbedienung greifen muss, damit nicht nach 5 Sekunden irgendein anderer Scheiß Film startet. Ich will doch nur den Abspann laufen lassen
Nunca deja de llamarme la atención lo normalizado que está tomar alcohol y la infinita cantidad de explicaciones que hay que dar en por qué uno no toma alcohol.