Que alguien que critica al gobierno pueda obtener una beca del estado por su trabajo creativo de hecho habla muy bien del gobierno en cuestión, pero pues cómo van a dejar que la razón les arruine una buena teoría conspiranoica.
Les traje la lista actualizada.
Hasta el momento llevamos 819 firmas de personas reales.
Y creo que algo muy importante de este posicionamiento es justamente su horizontalidad: aquí está la superestrella de la literatura o del cine, pero también está la persona que compra un libro, paga un ticket para entrar a un evento o se sienta a escuchar una presentación.
Hay escritoras, escritores, periodistas, cineastas, editoras, libreras, académicas, trabajadoras de la cultura, estudiantes y lectoras.
Está toda la cadena que hace posibles los libros, la literatura y los espacios culturales.
Porque todas las firmas valen lo mismo y todas tienen la misma relevancia.
No estamos haciendo una lista de celebridades, estamos construyendo un posicionamiento colectivo alrededor de un mismo objetivo.
Seguimos sumando nombres.
Les pido paciencia porque necesitamos llevar un control para evitar boicots tanto al posicionamiento como a la propia lista.
Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá.
https://t.co/1gg6Qqo7Om
Florence Pugh says "I was never scared" to publicly support Palestine in Hollywood and "I don’t know why it took so long for people to start talking and for people to actually feel sympathy."
"I think weirdly, because so many people actively weren’t [speaking up], that made me even more confused — and kind of probably even more in the right to talk about it. It’s still happening, though. Babies are still dying. Mothers are still in pain. It’s really horrible to be watching such pain when so much of our lives just seem to be moving forward. I think that’s what I’ve found so difficult about social media as well: How can I say I’m having a really good time when literally one scroll up, I’m looking at a baby that’s motherless and fatherless?” (via Vanity Fair)
https://t.co/m9iak1SGyB
"Criticar no es censurar, protestar no es censurar"
Más de 500 escritores y artistas apoyan en una "contracarta" la exclusión de Ariana Harwicz del festival literario de Granada y exigen que el "campo literario" tome una posición
https://t.co/VO2YzhAVx9
Creo que no estamos dimensionando el acto de valentía, de cojones, de rebeldía y también de riesgo que acaban de asumir Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Ángelo Néstore y Brenda Navarro con su posicionamiento ante la presencia de Ariana Harwicz en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CULTUR_ALH.
Quiero hacer una distinción importante porque creo que ahí está una parte del riesgo que están asumiendo: una cosa es la industria editorial y otra cosa es la industria literaria.
La industria editorial es la cadena del libro: editoriales, publicaciones, distribución, librerías. Y ahí existen editoriales con posiciones políticas claras que respaldan a autorxs propalestinxs y antigenocidio hasta las últimas consecuencias.
Pero la industria literaria es muchísimo más amplia.
Es todo ese circuito que determina quién circula, quién tiene visibilidad y quién accede a oportunidades: festivales, ferias, premios, jurados, becas, residencias, universidades, coloquios, medios, instituciones culturales, invitaciones internacionales.
Y buena parte del trabajo y también de los ingresos de quienes escribimos depende de ese circuito.
Hacer pública una posición propalestina o simplemente antigenocidio sí puede tener consecuencias materiales y profesionales. Puede significar que dejen de invitarte. Que te bajen de un evento. Que pierdas una publicación, una residencia, una beca o un proyecto que ya estaba pactado.
Puede significar vetos, escarnio, funas y pérdidas económicas.
Y no estamos hablando de una posibilidad abstracta.
Hay autorxs que han denunciado cancelaciones, exclusiones y pérdida de espacios vinculadas a sus posiciones públicas sobre Palestina.
Basta también observar el respaldo que ha recibido Ariana Harwicz dentro de determinados sectores del campo cultural para entender que plantarse públicamente frente a esto no necesariamente sale gratis.
Por eso creo que no podemos dejarlas solas y respaldarlas no puede quedarse en un tuit, un retuit, un comentario o una pelea tuitera.
Propongo que nos organicemos para hacer un posicionamiento colectivo breve, radical y contundente, abierto a firmas, que respalde a Rita, Lina, Sabina, Gabriela, María Fernanda, Ángelo y Brenda, pero que además implique un compromiso concreto.
Porque la literatura tiene poder y quienes formamos parte de sus circuitos también.
Esto no se trata de decidir si una obra es buena o mala.
Se trata de dignidad humana y de negarnos a normalizar, justificar o colaborar con el sufrimiento del pueblo palestino.
Y creo que llegó el momento de decirlo sin eufemismos: quienes desde la industria literaria decidan colaborar, legitimar o prestarle espacios a discursos que niegan o justifican ese sufrimiento tendrán que asumir también las consecuencias públicas de esas decisiones. Boicot. Protesta. Señalamiento público. Autoras y autores que decidamos no participar. Lectores y asistentes que decidamos no acudir. Manifestaciones frente a sus eventos.
Que la vergüenza cambie de bando.
Si quieren toman represalias para quienes defienden al pueblo palestino.
Nosotres también podemos hacerles un cagadero a quienes piensen que negar un genocidio es solamente otra opinión respetable dentro del debate cultural.
Si ellas pusieron el cuerpo, el nombre y su trabajo sobre la mesa, quienes coincidimos con ellas podemos poner también los nuestros.
Ustedes digan y nos organizamos.
Santiago Roncagliolo y Fernando Iwasaki figuran en una lista de más de 300 escritores que defienden a Ariana Harwicz, escritora que niega el genocidio en Gaza y que por esa razón fue desinvitada de un festival en España, gracias a la organización estudiantil.
@derekmaltz_sr@SimonLevyMx imperio en decadencia be like usar encuesta de Simón Levy para impulsar narrativas intervencionistas pensando que tiene representatividad cuando la mayoría de lxs mexicanxs ni lo topamos y somos este: