Dios, que mal día para ser parte de este gobierno vende patria.
Los jugadores cantando “un minuto de silencio PARA INGLATERRA QUE ESTAN MUERTOS” con una bandera hecha a mano que dice LAS MALVINAS SON ARGENTINAS 🇦🇷
Tomás Fonzi dijo lo evidente: que desapareció la ficción de la televisión argentina, que se paralizó el cine tras el desmantelamiento del INCAA y que hay muy poco trabajo en el sector audiovisual.
¿La respuesta de Fantino desde Neura? "Vos por ahí si tenés el carnet de conducir podés agarrar un Uber, Tomás, y podés laburar. O podés laburar cortando pasto o podés hacer un curso de reparación de lavarropas".
Y remató: "Actuá de chofer de Uber, Tomás".
Acá está la miseria en estado puro. Un tipo que cobra fortunas por militar el modelo que destruyó el trabajo, le dice a un actor que si no tiene laburo se ponga a cortar el pasto. Es la vieja receta reciclada: antes te mandaban a lavar los platos, ahora te mandan a Uber. El mensaje de fondo es: bancatela y no molestes.
Pero hay algo más grave todavía. Fantino no le está hablando solo a Fonzi. Le está hablando a quien estudió cine cinco años, al técnico de sonido, al iluminador, a la maquilladora, al guionista, a la actriz que se formó toda la vida. A todos les está diciendo: "tu formación no vale nada, resignate". Y lo dice desde un canal que existe porque hay una industria audiovisual detrás.
Pablo Echarri lo cruzó fuerte en X: "La miserabilidad de militar la pobreza de la gente. Una Argentina sin clase media, sin cultura, sin educación ni salud. Si con tu oficio no te alcanza, salí a manejar un Uber. Todo esto, el tipo te lo dice mientras cada día se forra más y más, justamente por ser vocero de este modelo de destrucción".
Y tiene razón. Cuando un país empieza a tratar la cultura como un lujo prescindible, lo que está diciendo en realidad es que no quiere ciudadanos, quiere consumidores. No quiere pensamiento crítico, quiere gente cansada manejando doce horas por mil pesos. La cultura no es un adorno. Es el modo en el que un pueblo se cuenta a sí mismo. Sin cultura argentina, quedamos condenados a mirar la vida siempre con ojos ajenos.
Fantino elige a quién defiende. Nosotros también.
La miserabilidad de militar la pobreza de la gente.
Una Argentina sin clase media, sin cultura, sin educación ni salud.
Si con tu oficio no te alcanza, salí a manejar un Uber.
Antes te mandaban a manejar un taxi.
Todo esto, el tipo te lo dice mientras cada día se forra más y más, justamente por ser vocero de este modelo de destrucción.
Solo espero que esta semilla ruin, despreciable y canalla que intenta sembrar le traiga una excelente cosecha.
Querido Tomy, siempre claro, certero y valiente.