@larepublica_co Sería bueno ver un comparativo de las declaraciones del gobierno saliente cuando comenzaron a gobernar y cuando terminaron a ver si administraron el dinero propio de la misma forma que el público.
Empecemos por lo evidente, @osoriosantiago: usted me acusa de escoger cifras y en el mismo párrafo mide a Duque en serie bruta (48% a 60%) y a Petro en serie neta (57,6% a 57,9%). Mezclar dos series para que su gobierno salga bien librado es exactamente el truco que dice combatir.
Frente a la deuda neta, usted mismo confiesa el mecanismo: se ve estable porque aumentaron los activos de la Nación. ¿Financiados cómo? Con deuda a las tasas más caras en décadas. Acumular caja endeudándose al 14% no es disciplina: es maquillar un indicador pagando intereses leoninos.
Lo del FMI es engañoso. Colombia canceló la LCF después de que el Fondo bloqueara su acceso en abril de 2025, tras concluir que el país ya no cumplía los requisitos de sostenibilidad fiscal. Renunciar a lo que ya te quitaron es como llevarse el balón cuando le meten gol o desconocer una elección después de haber perdido.
Frente a la supuesta “asfixia fiscal”, este gobierno aprobó en 2022 la reforma tributaria más grande de la historia reciente. Con recaudo récord en el bolsillo, la DIAN incumplió su meta por $9,7 billones pese a crecer 11%, y el gasto primario quedó 2,6 puntos del PIB por encima de su tendencia. De hecho, la DIAN lleva tres años seguidos incumpliendo sus metas de recaudo. El problema no fue lo que el Congreso negó: fue lo que el Gobierno gastó.
Y como me dejó tarea, la hice. Esta es la serie de deuda bruta del propio Ministerio de Hacienda (gráfica de @DiegomontanezH): $388 billones de deuda nueva entre agosto de 2022 y diciembre de 2025. En ese último año, la deuda bruta aumentó $171 billones, más que en 2020, el año de la pandemia. Este gobierno se endeudó más en un año normal que Duque en plena emergencia sanitaria mundial.
Una ñapa: @petrogustavo se gastó casi el 96% del cupo para emitir deuda en año de entrega (Duque usó el 68%, Santos el 74%). El nuevo gobierno tendrá un 4% de espacio para emitir TES y enfrentar la reconstrucción después del terremoto. Muchas gracias.
Gracias, Dios, y gracias colombianos.
Oficialmente somos el Presidente y Vicepresidente de la #PatriaMilagro. Este es el nuevo rumbo que vamos a construir para todos.
Ganó el país. ¡Qué orgullo servirte, patria mía! @ABDELAESPRIELLA
Lo que en realidad afecta la productividad del país es el vampirismo tributario de este gobierno.
"El Banco de la República está llevando la economía hacia el vampirismo financiero" https://t.co/OrKAZqbu3y via @larepublica_co
Este párrafo es delirante, parece parodia, pero no lo es, es real.
“Mañana es un día de rebeldía nacional, mañana conjugamos las fuerzas de la vida, ahuyentamos los convocos de la muerte, mañana es el día de la vida en la tierra, mi día y tu día.”
Este tuit del presidente Petro esté lleno de interpretaciones falaces. Es triste que, un año y medio después, el debate sobre la reforma a la salud siga estando basado en este tipo de opiniones erradas. Hago algunas aclaraciones. 👇
https://t.co/zC6AVfEfaH
PETRO: TEORIA Y PRÁCTICA.
Por Antonio Caballero.
Lo malo de Petro no es su teoría: sino su práctica. La que le conocimos en sus años de alcalde de Bogotá, de ineptitud y de rencor, de caprichos despóticos y de autosatisfacción desmesurada. Su arrogancia, su prepotencia. Su personalidad paranoica de caudillo providencial, mesiánico, señalado por el Destino para salvar no solo al pueblo de Colombia de sus corruptas clases dominantes sino al planeta Tierra de su destrucción y a la especie humana de su extinción. Sus iniciativas de gobierno, que no eran populistas, como dicen, sino simplemente demagógicas: el arbitrario cierre de la plaza de toros bajo pretextos caricaturescos de “lucha de estratos” entre ricos y pobres; la compra de los inservibles camiones de basuras de segunda mano sin licitación ni consulta. Casi no lo conozco personalmente, pese a haber tenido durante tres años bajo su alcaldía un programa de televisión en Canal Capital; pero sé de su incapacidad para tener o conservar amigos: lo han denunciado como tramposo y desleal sus compañeros del M-19 (Antonio Navarro, Daniel García Peña), y los del Polo Democrático (Carlos Gaviria, Jorge Robledo, Clara López), que se sintieron todos engañados por él en su voraz ambición personalista. Reclamándose del pueblo, por supuesto, como es lo propio de los demagogos.
Fue, eso sí, un gran parlamentario, que hizo en el Senado magníficos debates de denuncia y de control político. Sabe hablar. Por eso es también el más hábil y el mejor de los candidatos en los debates televisados, tanto en las respuestas como en las propuestas. Pero es que encarnadas en su persona no creo en esas propuestas: no me parece que Gustavo Petro sea una buena persona, sincera y franca. Más bien lo veo como una mala persona, aunque se haya engalanado –de raponazo– con el indecente autoelogio de proclamar que sus candidatos al Congreso representan “la decencia”. No le creo ni “el amor” de que tanto habla. Ni “el saber” que pretende transmitir. Ni “la humanidad” que campea en los nombres de sus campañas. Todo eso me parece ficticio e impostado. Petro no inspira confianza.
Lo hizo mártir el procurador Ordóñez al destituirlo arbitrariamente de la alcaldía: un fanático a cuya elección por el Congreso él mismo había contribuido persuadiendo a sus colegas del Polo de que votar por tan conspicuo representante de la extrema derecha demostraba que el Polo no era de izquierda. Y en su caso personal es cierto que no lo era: aunque se pretenda de izquierda, Petro tiene un temperamento autoritario, inocultablemente de derechas, inspirado en el “cesarismo democrático” que inventó un intelectual lagarto en Venezuela para justificar la larga tiranía de Juan Vicente Gómez, y que copiaron luego Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en nombre, por supuesto, del pueblo. Y así lo confirma su anunciada convocatoria de una Asamblea Constituyente si gana las elecciones. Como las que han convocado todos los aspirantes a dictadores que ha tenido Colombia: Bolívar, Mosquera, Núñez, Reyes, Gómez, Rojas. Porque Petro gusta de equipararse con los mártires: en sus discursos del balcón de la alcaldía se comparaba con Sucre, Uribe Uribe, Jorge Eliécer Gaitán; y ahora clama en las plazas: “Todo candidato que no es de la clase política tradicional ha sido asesinado. No hay excepciones”. Pero se parece más a su tocayo el general Gustavo Rojas Pinilla, golpista dictador y jefe de la Anapo, de cuya pintoresca y demagógica “dialéctica de la yuca” copia su propia “dialéctica del aguacate”.
Me sucede a mí con Petro lo mismo que le pasaba hace un siglo largo a don Miguel Antonio Caro, que lo resumía así: “De los liberales me apartan las ideas. Y de los conservadores las personas”.
Una aclaración a esta nota @Gomez_J1: El régimen que da la pensión más alta en la mayoría de casos es @Colpensiones porque la mesada pensional recibe subsidios del gobierno.
Pensión en Colombia: ¿Cuál régimen me da la pensión más alta? https://t.co/5RdK2uMasQ via @rcnradio
#ElReporteCoronell El día de su muerte el coronel Dávila envió honorarios en efectivo a su abogado @migueldelrioabg: ¿Tiene sentido que un suicida pague por una defensa que
no se llegará a ejercer? Y otros extraños detalles del caso. Hoy en @WRadioColombia
¿Sera que el @MinHacienda esta de acuerdo con eso? Menos semanas cotizadas + mayor longevidad = más subsidios del Estado y en consecuencia mayor déficit fiscal.
#AHORA
La ministra de Trabajo, @GloriaRamirezRi, confirmó que en la #ReformaPensional se incluirá un artículo que permita cumplir la sentencia de la @CConstitucional que reduce las semanas de cotización de las mujeres en Colombia.
https://t.co/PIhapYyXjI
"No ha aprendido el Gobierno que imponer y desconocer los roles y funciones del sector productivo no lleva a ningún buen puerto, que todo debe ser concertado y mejorado, no destruido."
https://t.co/BHkQ8RQnc1
Tan mal le estará yendo al gobierno de @petrogustavo que inversionistas internacionales ven con buenos ojos que su gestión se paralice. El mundo al revés!