Yo si me subo en el carro del tigrillo en todo eso de darle duro a los bandidos de todas las corrientes. Tengo cierta inclinación por unos, pero malo hablar. En fin que les den con toda.
Sabés lo que fue para nosotros volver a ver a Oasis después de casi veinte años?
No hablo de escuchar las canciones otra vez. Eso nunca dejamos de hacerlo.
Hablo de verlos ahí.
A los dos.
En el mismo escenario.
Porque mientras ellos estuvieron separados nosotros hicimos una cosa bastante más grave: crecimos.
Tuvimos hijos. Perdimos amigos. Nos enamoramos. Nos separamos. Enterramos gente. Cambiamos de casa, de trabajo, de cuerpo. Algunos perdieron pelo. Otros ganamos panza. Y un día, sin que nadie nos avisara, dejamos de ser los pibes que escuchaban Oasis encerrados en una habitación.
Pero las canciones quedaron ahí.
Exactamente en el mismo lugar.
Entonces volvieron.
Y durante dos horas de show, pasó algo rarísimo: nosotros también volvimos.
Por eso quizás alguien que no quiere tanto a una banda nunca pueda entender qué significa que ahora haya rumores de otra gira.
“Pero si los viste el año pasado”, te dicen.
Sí.
Ese es justamente el problema.
Los vimos.
Después de casi veinte años esperando algo que durante muchísimo tiempo estuvimos convencidos de que no iba a suceder nunca, los vimos.
Y ahora nos dicen que quizás podamos hacerlo otra vez.
Que habrá otro verano. Otro viaje. Otra entrada guardada durante meses. Otra cuenta regresiva. Otra noche sin dormir. Otro estadio lleno de desconocidos que, durante dos horas, van a saber exactamente por qué estamos ahí.
Uno aprende con los años que casi nada vuelve.
La infancia no vuelve. Los amigos que se fueron no vuelven. Nuestros viejos no rejuvenecen. Nosotros tampoco.
Por eso cuando algo imposible vuelve una vez, es un casi como un milagro.
Pero cuando amenaza con volver una segunda vez, ya no preguntás cuánto cuesta la entrada.
Preguntás dónde hay que estar.
Porque ahora sabemos algo que a los veinte años no sabíamos:
que algún día va a ser la última vez.
Y mientras no lo sea, ahí vamos a estar🇦🇷🫶🏻
@lcardona8 Cancelo lo veo jugando por cualquier de las dos bandas. Al nivel que está mostrando espart va tener muchos minutos. Hay mucha calidad en ese muchacho.
El clamor de un niño jamás será ignorado por este Gobierno.
Apenas conocí el mensaje que el pequeño Lucas me dejó en redes sociales, pidiendo ayuda ante las dificultades para recibir la atención que requiere por su delicada condición cardíaca, di la instrucción inmediata de actuar, sin dilaciones.
Hoy puedo darle un parte de tranquilidad al país: Lucas ya está recibiendo la atención médica requerida a través de la Nueva EPS y se encuentra en manos de especialistas de la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga, quienes estarán al frente de su tratamiento.
También instruimos atender con la misma celeridad el caso de su padre, quien se encontraba a la espera de servicios médicos y ya está recibiendo la asistencia necesaria.
La vida y la salud de nuestros niños están por encima de cualquier trámite o demora. Cuando un colombiano pida ayuda, el Estado tiene el deber de responder.
No descansaré en articular todas las capacidades del Gobierno para proteger la vida y acompañar a las familias colombianas.
¡Firme por la Patria! 🇨🇴🐅