De cubrir una dictadura no se vuelve Diego. Más de 8 millones de personas debieron huir del país. Hoy los venezolanos ven por primera vez en sus vidas un rayito de esperanza. Para los defensores de la narcodictadura es un día triste. Que feo debe ser estar de tu lado.
La izquierda uruguaya es globalista pero antimperialista. Oximoron.
Tabaré Vázquez pidió intervención de EEUU en el conflicto con Argentina por las papeleras.
José Mujica pidió intervención de EEUU en el conflicto de Israel y Palestina y hablaba de la necesidad de un gobierno mundial.
Todo el PIT-CNT y Frente Amplio defendiendo a dictadores como Chávez, Castro, Nicolás Maduro y todos los golpistas zurdos del mundo.
La "izquierda guerrillera", ahora lanza un discurso tipo "imagine" por Venezuela, mientras desempolva su flácido discurso antimperialista y anticapitalista a través de sus IPHONES.
Cancillería, Presidencia y los orgánicos soldaditos a sueldo, dando lástima y vergüenza ajena en redes sociales.
"Uruguay no tiene goyete"
#Venezuela
#NicolasMaduro
El pavor por la verdad que se avecina genera esto: la cara tupamara del poder en Uruguay .
Mientras tanto en Venezuela lo que se viene es la Libertad. No hay guerra. No hay invasión, solo liberación .
El ataque y la invasión de Estados Unidos a Venezuela es un ataque a toda America Latina y contra la paz en el mundo. Un criminal de guerra gobierna EE.UU. nadie está a salvo.
Ayer fue Ucrania... ayer fue Israel... o esos fueron casos sustancialmente diferentes? Escucho la explicación. Maduro ejercía terrorismo de estado, no?
De defender tiranias, dictadores, usurpadores de poder, narcoestados y terroristas no se vuelve.
Miles de venezolanos viviendo en Uruguay guardarán este tuit para siempre.
Más allá de izquierdas o derechas, primero la democracia y los derechos humanos.
Ni el derecho internacional, ni el voto popular, ni las presiones políticas y económicas pudieron derrocar al dictador. ¿Había que seguir soportándolo eternamente como en Cuba? Paso, gracias.
Los dictadores son siempre lo peor, siempre.
Nicolas Maduro es la quinta esencia de esa decadencia y esa miseria.
Cualquiera que se ubique “comprensivo” con él no es solidario con los venezolanos de a pie violentados y vejados en sus derechos desde hace años.
Los terrorismos de estado son siempre repugnantes.
No hay manera de hacer caer dictaduras con cócteles.
Menos con elites totalitarias que mienten, engañan y torturan.
¿O se olvidan de las veces que mintió, enganó y falseo la dictadura con supuestas posiciones de diálogo?
Ya lo deberían saber de memoria todos y no hacerle la corte a estos sátrapas.
Los procedimientos serán o no serán los ideales.
Fueron los posibles.
Los juzgará la historia.
Ver caer a Maduro es un acto de respiración libertadora que festejamos los demócratas del mundo.
Repito: festejamos la caída de un criminal, violador de derechos humanos.
Si alguien hubiese tenido otros modelos de quiebre dictatorial no los aplicó y ahora ya no se puede hacer nada.
Lo importante es la recuperación del estado de derecho en Venezuela, el advenimiento de la democracia y el arco de la libertad como paraguas.
Lo central es respetar los derechos humanos en tierra aún con oscuridad.
Liberar las cárceles de los presos políticos, es urgente
Anhelar entonces que los vientos de libertad empiecen como un huracán es lo sensato, necesario y debido.
Cualquier tibieza o eclecticismo se ubica del lado del dictador y de los dictadores.
Feo estar en ese lugar, penoso digamos.
Liberar a un pueblo de la opresión no es poca cosa, menos imputar a un dictador como líder de un cartel narcoterrorismo.
Falló el derecho internacional en la elaboración del derecho de proteger a un pueblo. Nada, no se hizo nada durante años.
Quedó solo el pueblo venezolano desde hace mucho tiempo.
Falló todo para defender la vida de los inocentes.
¿De veras alguien se pone sensible con un sátrapa como Nicolás Maduro?
Seamos honestos, los dictadores no ceden el poder de facto de manera diplomática.
El gobierno legítimo de Edmundo Gonzalez Urrutia y María Corina Machado está en gateras. Ellos son la opción democrática del país.
Ellos poseen la legitimidad y legalidad que debe ser gritada fuerte por todos. Por todos.
La detención de Nicolás Maduro es una gran noticia para la región.
Su permanencia en el poder, sostenida por un narcorégimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado.
Maduro no es el Presidente legítimo de Venezuela, y desde ese país operan estructuras criminales y terroristas que amenazan gravemente la paz y la seguridad regional.
Ahora comienza una tarea mayor. Los gobiernos de América Latina debemos asegurar que todo el aparato del régimen abandone el poder y rinda cuentas; coordinar el regreso seguro y expedito de los venezolanos a su país; apoyar la recuperación de su sistema democrático; y avanzar en el combate regional efectivo contra el narcotráfico y el crimen organizado.
La democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional.
Senador, sigue usando palabras que no entiende o no quiere entender. Soy hijo y nieto de seis sobrevivientes de un genocidio, sé de qué hablo, usted solo repite propaganda de Hamás para su tribuna. Genocidio fue Ruanda, fue Srebrenica, fue Siria, es Sudán, pero usted solo repite cuál mantra “genocidio palestino” que sabe perfectamente bien que no es tal. Pero no voy a tratar de convencerlo a usted, esa batalla la doy por perdida. Y no me hable de autoridad moral, usted no tiene ninguna para hablar de “pueblo”