las personas muy ansiosas no dejan pasar ningún detalle porque, lamentablemente, analizan todo lo que ocurre para mitigar la incertidumbre. Esto es lo más ominoso de la ansiedad patológica: no poder vivir sin la necesidad de controlar todo, absolutamente todo lo que pasa.
lo que me despierta interés y confianza en alguien es que me ofrezca un lugar seguro incluso en mi ausencia. Cuando sé que mi realidad está siendo registrada y cuidada en todos los tiempos y espacios posibles.
el amor descansa en el reconocimiento mutuo que existe entre dos personas que se buscan incluso en el desencuentro. No es defender lo insostenible e imposible, es saber hacer algo con aquello que nos une al otro. Compromiso, en pocas palabras.
las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.