Me vine a una vereda cerca de mi ciudad, donde tengo una pequeña cabaña. Queda justo frente a un lago, y no saben la paz que se siente escuchar únicamente el canto de los pájaros, el agua correr y el viento moviendo las hojas.
Ahora podré terminar mi libro en paz.
Normalizaron tanto la obsesión, la posesividad y lo tóxico, que ahora ven normal que tu pareja te prohíba, aísle y busque tenerte lejos de cualquier espacio nada más porque es lo que creen de "amor sano".
Quien te ama jamás te apartaría de nadie, ni siquiera de vos mismo.
Extraño salir y ver familias en el parque viendo cómo sus pequeñines vuelan sus cometas. Hoy en día prefieren estar en casa, porque no he visto ni una cometita por lo aires.
Que llegue cansado del trabajo, me abrace por la cintura, esconda la cabeza en mi hombro y encuentre en ese instante la tranquilidad de saber que ya está en casa. A veces pienso en eso.
Monogamia, Dios, patria y familia. Qué sea sincera, atenta, que me muestre absolutamente todo antes de enterarme cosas por terceros y que se vuelva loca por mi. Amén.