Algún día te amarás tanto como para limpiar tu habitación regularmente; comer tres comidas al día, reunirte con tus amigos, aprender a alejarte de personas que no te hacen bien y tener un patrón de sueño saludable.
Hay un tipo de dolor muy particular que tiene que ver con no ser nunca la elegida, la favorita, con saber que te quieren pero quieren más a otra persona, que disfrutan tu compañía pero no se desesperan por verte llegar si está ahí alguien más.