Te encerraron con una cuarentena récord, te fundieron sin dejarte trabajar, se juntaban en Olivos a tus espaldas, se afanaron las vacunas, llevaron el dólar a $1200, llevaron la inflación a más de un 100% anual y la pobreza a un 50%. Los votaste igual. Te merecés comer mierda.
Me molesta que digan que las personas no cambian, yo tuve actitudes feas en el pasado que ya no pienso repetir, crecí, maduré y hoy veo las cosas de otra forma. Sí, tal vez me equivoqué muchas veces, pero intento mejorar día a día. Quien no cambia es porque no quiere.