Jesús te ve dar vueltas en la cama a medianoche. Él sabe lo que te mantiene despierto. Él sabe a lo que le temes. Y Él escuchará tu susurro en la oscuridad; simplemente háblale.
Jesús se quedará despierto y vigilará la puerta. Puedes volverte a dormir.
Ora: Jesús, gracias por todas las bendiciones que me has dado. Ayúdame a correr a Ti cuando me siento agotada. Tú eres mi gozo y mi fortaleza. En Ti tengo más de lo necesario. Gracias, otra vez, por Tu amor y Tu gracia. Amén.
Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. - Isaias 40:31