Otro martes sin motivo para sonreír Otro martes sin uno de mis porncasts favorito @Los3Misisipis Ya me harté del "carguen magna", me estoy viendo forzado a trabajar de malas un día más. Ya saquen capítulo, se los encargo. Gracias. @jesus_solis@TiempoDetenido@DrRai_@lgpachecos
@DavidFaitelson_ Te fuiste a televisa, alabas a tu jefe y al América, traicionaste a José Ramón Fernández por $10... Que no se regresen ellos a México por $1000
Reescribir a los clásicos
Los jóvenes de ahora ya traen otro chip.
En mis tiempos, leías a Homero y aceptabas que la literatura era así porque así llevaba enseñándose casi tres mil años. Había dioses caprichosos, héroes infieles, esclavos, guerras interminables y mujeres que aparecían cuando al autor se le antojaba. No cuestionábamos demasiado. Solo suponíamos que si una obra había sobrevivido treinta siglos, algo bueno debía tener.
La chavalada de hoy es distinta. Educados por horas de ver tiktoks mientras zurran, ya no leen los clásicos para asombrarse, sino para encontrar los errores que nadie había tenido el valor de señalar en tres mil años. Llegan convencidos de que ninguna obra está realmente terminada, que todo texto puede actualizarse, revisarse, contextualizarse y, sobre todo, corregirse.
Por eso esta semana Lupita Ñongo se robó los reflectores. Al preguntarle qué le diría al autor de La Odisea, respondió que le preguntaría qué opinaba del poco tiempo en pantalla que les dio a las muniers. Observación válida, sin duda. Aunque también hay que reconocer que Homero escribió hace tres mil años, no tenía redes sociales y, probablemente, era ciego. El tema del “tiempo en pantalla” le quedó muy lejos de la vista.
Pero tampoco es culpa de Lupita, que es una hija de su tiempo. Hoy todo necesita una reinterpretación más correctita. Shakespeare requiere más perspectiva de género. Cervantes debió ser más gentil con los neurodivergentes. Dante tendría que justificar con qué criterios arbitrarios mandó a unos personajes al infierno. Miguel Ángel seguramente habría recibido la recomendación de ponerle más ropa a algunos santos, o ya de perdido de hacerles más grandecita la salva parte. Después de miles de años, por fin estamos listos para esas conversaciones.
Quizá ese sea el verdadero cambio generacional: antes nos acercábamos a los clásicos con la sospecha de que podían enseñarnos algo; ahora nos acercamos con la tranquilidad de saber que ellos son los que tienen algo que aprender de nosotros.
Todos los bloopers de la semana en mi blog de Substack (link en el perfil).
Bueno, ahora si ya podemos dejar de simular.
Que chinguen a su madre los Pumas, las Chivas, el Cruz Azul, Jorge Sanchez,Edson Alvarez y David Faitelson.
@lamanodeldiego Yo toda mi vida he sido fan de Edgar Davis y en rayados jugó Vincent Janssen... Lo que haga Samuel y politizar el mundial es muy su pedo
Rocky IV es una obra de arte de la cursilería testosterónica: vengar al amigo muerto, hacer crossfit a cuarenta grados bajo cero, derrotar al comunismo a chingazos contra un hombre máquina en Moscú y recibir la ovación del respetable. Pero como película está equis, medianita.
Se desgarran las vestiduras por Jeffrey Epstein, pero justifican a la culera de @GloriaTrevi. Hasta el goy convertido 👃🏼 @eazcarraga le hizo su documental.
Pinche Méjico hipócrita de cagada, farol de la calle…