La clave está en que: La Ilíada ocurre durante la Guerra de Troya y se centra en Aquiles. La Odisea ocurre después y sigue a Odiseo en su regreso a casa. La película “Troya” está inspirada sobre todo en La Ilíada, aunque se toma varias licencias. Y la “Odisea” de Christopher Nolan, adapta el poema de la Odisea. Con razón ustedes “confunden” el hueco de adelante con el de atrás, no joda.
Ojalá hayan encontrado a un cíclope para que la obra pudiera estar adaptada exactamente a la original, se imaginan a alguien con dos ojos interpretando a alguien que tiene uno solo. Inclusión forzada, que horror.
Tanto texto solo para decir que es racista y transfobico. De seguro mañana Zendaya no va a tener para el almuerzo porque a un bobotron no le gustó su actuación. Zoquete.
¿Saben qué fue lo que más me gustó de The Odyssey?
Que todos esos pinches personajes de la cuota woke de Hollywood terminaron teniendo el lugar que merecían: la irrelevancia.
Empezamos con Elliot Page, a quien muchos recordarán por su antiguo nombre de mujer, Ellen Page. Su personaje no es Aquiles como a muchos nos hicieron creer, aparece apenas unos minutos y es el carnal que entrega el caballo de Troya con todos los soldados adentro y prácticamente de inmediato la matan.
Vámonos con Helena de Troya interpretada por la afroamericana Lupita Nyong'o. Ahí sí pensé: ¿qué necesidad de meter a huevo esas decisiones con tan poco rigor histórico? Pero, por fortuna, como estamos viendo La Odisea y no La Ilíada, que habla de lo que pasó después de la batalla de Troya, su participación también es mínima y no tiene mayor relevancia para la trama.
Y sobre Zendaya, que era quien más podía preocuparme por el peso de su personaje al interpretar a la diosa Atenea, al final ocurre algo similar: tiene pocos diálogos y durante gran parte de la película su presencia queda en segundo plano.
Todo ese mierdero queda completamente opacado por las actuaciones de Matt Damon, Robert Pattinson y Anne Hathaway, además de un ritmo que te mantiene pegado a la butaca de principio a fin.
Sigo sin entender la necesidad de manchar una película y la carrera del director con la ya famosa inclusión forzada Holywoodense que como muchos saben hay lobbys que generan presión sobre las productoras y directores y no dudo que los hayan obligado a tomar esas decisiones de casting.
Aun así, Nolan demuestra por qué es uno de los mejores directores de la historia y entrega, para mí, una de las mejores películas de la década.
Si Magaly, seguro La Odisea va a fracasar en taquilla pq no la vas a ir a ver en la función de lunes popular pq tú crees que la película vende la supuesta ideología woke. Seguramente ni leíste la obra en castellano de 3er año de bachillerato y lo único q te sabes es el salmo 91.
Hay un tipo de “amistad” que tienen la cualidad de hacer todo sobre ellos y si ven que estás contándoles algo sobre ti, enseguida cambian el tema con algo propio para que la atención nunca se desvíe de ellos mismos. Huyan.