@p4purrip0p Son Chinos hechos de mala calidad salen un rato al espacio y regresan jodidos, estos zurdos de mierda que discapacidad mental tan arrecha tienen.
Winston Churchill una vez compartió una historia de su vida:
“Un día tomé un taxi para ir a las oficinas de la BBC para una entrevista. Al llegar, le pedí al conductor que me esperara unos cuarenta minutos. Se disculpó y dijo que no podía, porque tenía que ir a casa a escuchar el discurso de Winston Churchill.
Me sorprendió y al mismo tiempo me agradó su entusiasmo. Así que saqué diez libras y se las di sin decirle quién era. El conductor tomó el dinero y respondió de inmediato: ‘¡Lo esperaré todo el día, señor! ¡Y que Churchill se vaya al infierno!’”
Es una historia sencilla, pero muy reveladora.
El dinero puede cambiar los principios.
Por dinero se venden naciones.
Por dinero se pierde el honor.
Por dinero se rompen familias.
Se pierden amistades.
A veces incluso se pierden vidas.
Y con demasiada frecuencia, las personas se convierten en esclavas del dinero.
Vale la pena detenerse un momento y preguntarse:
¿qué es lo que realmente importa?
#Vida #Historias
Un joven conductor de Uber en Río de Janeiro 🇧🇷 recibió un viaje más: de Copacabana a Pavuna.
Antes de subir, la pasajera solo preguntó si podía llevar a su perrita. "Es muy tranquila", dijo. El aceptó sin imaginar lo que estaba por descubrir. Durante el recorrido, el conductor escuchó algunas llamadas de la mujer... y ahí entendió la verdad: la perrita iba cambio a ser sacrificada…
Según contaba, tenía una enfermedad extraña y la cirugía costaba 5 mil reales, más mil en estudios.
Ella había decidido lo más barato: 500 reales por la eutanasia.
El conductor miró a la perrita... alegre, curiosa, llena de vida. Le rompió el alma.
Entonces se armó de valor y preguntó:
—Si no puede cuidarla... ¿me la regalaría?
La respuesta llegó en segundos: "Sí."
Regresaron a la casa de la mujer por su comida y sus platos. Ella los entregó rápido... ni siquiera se despidió.
La pequeña perrita, sin entender nada, solo movía la cola.
El la llevó al veterinario. El diagnóstico real illas soy
un tumor de ovario de apenas 2 cm. La operación costó 600 reales y los estudios, 120te ti Mucho menos que aquel destino injusto que la esperaba.
Hoy, la perrita tiene un nuevo hogar... y un nombre que lo dice
todo: Vida.
Porque fue exactamente eso lo que él decidió darle: una segunda oportunidad y un amor verdadero.