Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
Me di cuenta que trato a todas mis amigas como seria en cualquier relación romántica promedio tipo dale amiga descargamos ese jueguito si te gusta, si amiga yo te acompaño, si amiga yo te llevo, si yo te invito, yo te compro
Tengo la teoría de que el romance está desvaneciéndose porque también la gente ya no lee como antes, ya no se escribe como antes. Hemos perdido la magia de las palabras, el entender al mundo a través de metáforas, nombrar sin darle sentido. Nos hace falta vulnerarnos.
madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevás dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario