Mira, te explico. Uno puede querer mucho a una persona, pero si esa persona empieza a fallarte, a ignorarte o a hacer cosas que te duelen y no cambia, se empieza a perder el interés y no importa qué tan fuerte sea la atracción; con los fallos y la desconfianza cualquiera cambia.
a veces me quejo de la vida pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que diosito es inmensamente detallista conmigo