- Aquí tenemos a un villamelon mexicano de toda la vida: Señor, su amada España goleó a Arabia Saudita ¿Algún comentario?
- ¡Ah! Es un gran equipo, Kent, nunca perdimos la esperanza. Quiero agradecer a Hernán Cortés y saludar a mis amigos del parque España ¡Lo hicimos, tíos!
Es naquísimo ser rico en México. Básicamente porque cuando te codeas con otros ricos, invariablemente son políticos, narcos, líderes sindicales, o sus empresas son de vallas publicitarias, casas de empeño o franquicias de autolavados. Nada admirable o digno de una conversación.