──────Mmm... Yo no tengo nada de lo que quejarme. Una vez te acostumbras a la forma de ser de la Suma Sacerdotisa todo es bastante ameno y divertido.
El ambiente es muy agradable y ni de lejos comparable con el ajetreo continuo que hay en la Hacienda de los Kamisato
──────¿Necesita ayuda con algo? Sabe que puede cirme lo que sea.
Comentó con tranquilidad, dejando sus manos reposar la una sobre la otra por delante de su cuerpo.
Al escuchar aquellas nuevas palabras, los rasgados ojos que hacían alusión a su pequeño mote se posaron sobre la deidad. De cierta forma, comprendía aquel sentimiento.
──────Claro. Aunque puede que me cueste un poco... La muerte de un yokai no es la misma que la de un +
Una vez se adentraron en la cicatriz de la montaña que fue desencadenada por su tachi, ascendieron por la ladera hasta el punto más alto.
—Sasayuri, mi antiguo General Tengu cayó aquí, en este desfiladero.— (+)