No aprendes comunismo leyendo a Marx.
Lo aprendes cuando trabajas más de 40 horas sin seguro médico, sin prestaciones y sin poder llegar a fin de mes.
Lo vives cuando el supermercado te obliga a elegir qué dejar en la caja, cuando la renta se come todo tu sueldo y ves a los ricos comprarse otro yate mientras tú no puedes ni darte el lujo de soñar con una casa propia.
Marx simplemente te explica por qué sucede todo eso.