Hay una frase poderosa en el libro "Poems & Prayers"
del actor Matthew McConaughey:
"Hay una diferencia entre un buen hombre y un tipo agradable. Un buen hombre defiende ciertos ideales, y cuando esos valores son desafiados,
un buen hombre no es un tipo agradable."
Ser agradable es fácil. Sonreír. Evitar conflictos. Llevarse bien con todos. Crear buen ambiente.
Nunca incomodar.
Pero eso no te hace bueno. Te hace cómodo.
Un buen hombre tiene líneas que no se cruzan.
Tiene principios que no negocia.
Tiene verdades por las que está dispuesto a ser incómodo.
La diferencia crucial:
El tipo agradable dice "sí" para caer bien.
El buen hombre dice "no" cuando es necesario.
El tipo agradable evita la tensión.
El buen hombre soporta la tensión por algo más grande que su comodidad.
No confundas popularidad con integridad.
No confundas paz con rendición.
Ser un buen hombre es mucho más difícil que ser un tipo agradable.
Pero también es lo único que te permite mirarte al espejo sin negociar contigo mismo.
Un grupo de ciudadanos que hemos acompañado al centro político y al fajardismo en varias campañas, decidimos tomar una postura clara en defensa de las instituciones, y avanzar en una conversación con José Manuel Restrepo y Abelardo de la Espriella.
#PrimeroLaDemocracia 🇨🇴
🇨🇴 UN DICTADOR DERROTADO
LA TRAGEDIA DEL HOMBRE QUE CONFUNDIÓ SU DESTINO CON EL DESTINO DE LA NACIÓN🇨🇴💔
No todos los dictadores visten uniforme.
No todos cierran los parlamentos.
No todos cancelan las elecciones.
Los más peligrosos suelen ser aquellos que nacen de las urnas, invocan constantemente al pueblo y, poco a poco, comienzan a confundirse con él.
Al principio se presentan como intérpretes de una voluntad colectiva. Más tarde afirman encarnar una misión histórica. Finalmente terminan convencidos de que ellos mismos representan el destino de la nación.
Es entonces cuando comienza la transformación.
Al principio, el líder afirma representar al pueblo.
Después, afirma interpretar su voluntad.
Finalmente, termina confundiéndose con el pueblo.
A partir de ese momento, toda crítica se convierte en un ataque a la nación.
Todo oponente se convierte en un enemigo.
Toda derrota electoral se percibe como una injusticia.
Toda limitación institucional se experimenta como un obstáculo personal.
El poder engendra ilusiones.
La mayor de todas es la de la indispensabilidad.
El hombre que ayer se presentó como un simple servidor de la voluntad popular termina convenciéndose de que, sin él, el país, no puede existir.
Pero la democracia posee una fuerza que ningún caudillo puede dominar por completo.
La transitoriedad.
Ningún gobierno es eterno.
Ningún líder es irremplazable.
Ningún proyecto político es irreversible.
Por eso, los últimos días en el poder suelen ser los más reveladores.
El hombre que durante años habló como un vencedor empieza a hablar como una víctima.
El hombre que ostentó la autoridad del Estado vuelve a buscar legitimidad en las calles.
El hombre que gobernó en nombre del futuro empieza a temer el juicio del presente.
No es la derrota electoral lo que lo atormenta.
Es el repentino descubrimiento de que el país seguirá viviendo sin él.
Que la historia no se detiene.
Que las instituciones sobreviven.
Que el pueblo, el mismo pueblo que una vez lo encabezó, conserva el derecho soberano de elegir otro camino.
Y es aquí donde se manifiesta la verdadera derrota del caudillo.
No en las urnas.
Sino que no comprendió que el poder no le pertenecía.
Solo se le había prestado.
Por un tiempo limitado.
Como les sucede a todos los que gobiernan.
Y como siempre sucederá.🇨🇴🐅❤️🇨🇴
Amen
Esto NO se puede hacer en Colombia
No es legal No es democrático
El presidente NO puede hacer política de esta forma tan descarada desafiando todas las instituciones y la ley
Hemos solicitado a instancias internacionales establecer medidas cautelares para defender las elecciones @CIDH
Abuso y arbitrariedad que colombia no puede permitir
○ No es una biografía. Es un montaje.
“Iván Cepeda: una vida contra el olvido” no describe a @IvanCepedaCast Lo ordena. Lo deja listo. @LeonVaLenciaA NO escribe: blanquea, perfila, dispone.
La trayectoria existe. Pero aquí no se examina. Se administra, se ajusta, se moldea convenientemente.
Todo encaja demasiado bien. No hay fricción. No hay duda. No hay costo. Un defensor de derechos humanos sin zonas grises es, en política, una excepción. O una manipulación.
Lo que falta es lo que importa: silencios frente a regímenes socialistas, afinidades con criminales y terroristas, decisiones que no caben en una épica. Se omiten. No por descuido. Por método y conveniencia.
El libro aparece cuando debe aparecer. En campaña. Con visibilidad. Con ruido. Con acompañamiento. No es un accidente editorial. Es sincronización.
Alrededor, lo previsible: vínculos políticos, cuestionamientos por contratación estatal, amplificación desde lo público. Nada concluyente por sí solo. Todo significativo en conjunto.
El resultado no es un retrato. Es un producto.
Un candidato necesita un pasado utilizable. Este libro lo provee. Ordena la memoria, elimina el conflicto y ofrece una versión sin resistencia.
No es una biografía complaciente. Es algo más preciso.
Un artefacto donde la memoria se dosifica, la ética se escenifica y el lector se trata como material electoral.
Aquí no se cuenta una vida. Se impone una versión.
El señor José Manuel Restrepo ME REPRESENTA al 1.000%. Excelente Vicepresidente escogió el Tigre Abelardo.
Nos merecemos este Vicepresidente y Abelardo de la Espriella Presidente para salvar a nuestra Patria Milagro 🇨🇴
🫡🇨🇴🐯 FIRMES POR LA PATRIA
Le solicité al candidato @ABDELAESPRIELLA que le enviara un mensaje a Cali.
Ahí están siendo víctimas de una extorsión por parte de una minoría violenta.
El 1 de mayo de 2025, @petrogustavo sacó la bandera de “guerra a muerte”.
El mensaje fue claro: quienes no se adhirieran a su causa, eran enemigos.
Tan solo 37 días después, un sicario asesinó a @MiguelUribeT por la espalda.
Miguel era el pre-candidato presidencial líder del principal partido de oposición.
Seguramente, hubiera sido el candidato del @CeDemocratico y la Gran Consulta.
A los 15 días del atentado, se rodearon de narcos en una tarima en Medellín, en otro acto de intimidación a la oposición.
Ahora en campaña, pretenden borrar esos hechos con emojis de corazones 🫶🏻 de #KPop y el HT #MeLaJuegoPorLaVida.
Hagamos memoria. Hace tan solo 1 año nos mostraron sus verdaderos colores.
🚨 🇨🇴 Por sus actos los conoceréis…
Por culpa del petrismo no se pudo hacer:
- La copa América. Hubiéramos sido campeones de locales.
- Los juegos panamericanos 2027.
Redujeron el presupuesto del deporte en los últimos 2 años en un 70%. Ademas son amigos de los gestores de paz que secuestraron al papá de nuestro ídolo Lucho Díaz.
Y querían que la selección llegara con una sonrisa? Petristas cínicos e irrespetuosos.
🇨🇴🐅QUINCE DÍAS. QUINCE PUNTOS.
Según la imagen:
Abelardo: 56,2 %🗳️🐅
Cepeda: 40,5 %
La distancia sería de 15,7 puntos.
En una segunda vuelta presidencial, una ventaja de ese tamaño no es una ventaja normal.
Es una ventaja que obliga a la campaña que va detrás a cambiar completamente de estrategia.
Por eso hemos visto simultáneamente:
discusión sobre fraude;
discusión sobre la camiseta;
marchas;
movilizaciones;
confrontaciones;
polémicas diarias.
Todo ello desplaza el foco del dato más peligroso para quien va detrás:
la diferencia entre los candidatos.
Dicho eso, desde un análisis electoral serio, el dato clave no es el 56,2 %. El dato clave es la combinación de ventaja amplia + poco tiempo restante. Esa es la situación que suele generar nerviosismo, movimientos bruscos de campaña y una lucha intensa por controlar la narrativa pública en las últimas dos semanas.
Mientras algunos hablan de fraude.
Mientras otros hablan de camisetas.
Mientras otros intentan convertir cada día en una polémica.
Los colombianos parecen estar enviando un mensaje mucho más sencillo.
Quieren decidir.🗳️🐅
Quieren votar.🗳️🐅
Quieren pasar la página.🗳️🐅🇨🇴
Y cuando una elección entra en su recta final con diferencias de esta magnitud, la pregunta deja de ser quién domina las redes sociales.
La pregunta pasa a ser quién interpreta mejor el sentimiento de la Nación.🇨🇴🐅
Por eso la desesperación suele aumentar cuando el tiempo disminuye.
Porque las encuestas cambian.
Los titulares cambian.
Las polémicas cambian.
Pero el calendario no.
Y cada día que pasa acerca a Colombia al único lugar donde realmente se decidirá el futuro del país:
las urnas.
🇨🇴🗳️🐅
FIRMES POR COLOMBIA !!!!
Amen
El autogol de Cepeda.
Algún día, cuando se escriba el manual de lo que jamás debe hacerse en una campaña presidencial, la cruzada de Iván Cepeda contra la camiseta de la Selección Colombia tendrá capítulo propio, y no tanto por malvada sino por torpe. En plena segunda vuelta, a puertas de un Mundial, su campaña miró a Abelardo de la Espriella vestido de amarillo y creyó ver una oportunidad para denunciar oportunismo. Pero lo que hizo fue tomar el símbolo más emocional y transversal del país y entregárselo en bandeja de plata a su rival.
El error viola la primera regla de la guerra simbólica: no se prohíbe lo que no se puede controlar. La camiseta está en las calles, en los bares, en las vallas publicitarias y en las fotos familiares. Estamos en temporada de Mundial y medio país anda de amarillo sin que eso signifique adhesión a nadie.
Ahí se produjo algo más poderoso que el simple efecto Streisand. Primero, prohibir la camiseta la volvió más visible y deseable. Segundo, miles de personas inundaron las redes con la camiseta puesta como muestra de apoyo a Abelardo, pero también por rebeldía, porque a nadie le gusta que le digan cómo se puede vestir. Y tercero, lo más grave: desde que Cepeda la convirtió en campo de batalla, cada colombiano de amarillo empezó a parecer abelardista, aunque no lo fuera. Una valla publicitaria, un niño con la diez de James, una señora yendo a votar de amarillo, todo quedó teñido de un color político que nadie eligió. Cepeda quiso quitarle la camiseta a Abelardo y terminó haciendo parecer abelardista a medio país. Ninguna campaña compra semejante omnipresencia, y él se la regaló gratis.
Esa reacción no fue casual. El problema de fondo fue una mala lectura del símbolo. La campaña de Cepeda trató la camiseta como si fuera una pieza de propaganda, cuando para millones de colombianos es una emoción compartida. La camiseta remite al fútbol, al Mundial, a la familia reunida frente al televisor, al orgullo nacional y a una forma simple de pertenecer a algo común en un país fracturado. Judicializarla en ese contexto no parecía una defensa de la neutralidad, sino un regaño contra la gente que quiere ponerse la camiseta de Colombia.
Por eso la reacción fue tan inmediata. A la gente le gusta “la Sele”, le gusta vestirse de amarillo y le molesta que una campaña pretenda administrar ese símbolo. Además, en un país donde la camiseta ha sido usada una y otra vez por políticos de distintos sectores, prohibírsela a un solo movimiento difícilmente se lee como equilibrio institucional. Suena más a persecución.
La prohibición, además, abre absurdos imposibles de explicar. ¿Quién es “miembro” del movimiento de Abelardo, y cómo se prueba, con un carné, con un trino? Si un jugador de la Selección simpatiza con él, ¿debe abstenerse de vestirla en el Mundial? Esa clase de orden no pacifica nada, sino que ridiculiza a la autoridad, y el beneficiario natural es quien puede presentarse como víctima del exceso. Por eso resultó tan revelador que Cepeda celebrara el fallo en redes, celebrando en público la medida que más daño le hacía a su propia candidatura.
Las campañas torpes pierden por falta de inteligencia, pero sobre todo por falta de intuición popular. Ven una infracción donde la gente ve una emoción. Ven un símbolo contaminado solo porque no lo controlan. Cepeda quiso impedir que Abelardo se apropiara de la camiseta y terminó haciendo exactamente eso. Le fabricó una causa, le regaló una bandera y le puso al país entero el uniforme de su campaña.
El 12 de mayo de 2021 Petro escribió:
"El gobierno quiere usar el fútbol para ocultar la violencia del Estado contra la juventud. No debe haber copa américa en Colombia mientras se asesina a la juventud"
Primero impulsó la toma del país a manos de la primera línea y las guerrillas urbanas y luego presionó para que no tuviéramos Copa América en Colombia.
Con razón los jugadores no lo quieren parce, ahora que es presidente sí quería honores?🖕
El problema del petrismo es que cree bobos a los colombianos y por eso retiran una Constituyente, después de promoverla por años. Menos mal nadie les cree.
Totalmente de acuerdo con JP. Solidaridad con nuestra selección🇨🇴 Con elegancia y respeto no le hicieron el juego al presidente que quería instrumentalizarlos para Cepeda. Estamos con la camiseta puesta para sacar a los tramposos del partido. Fuera Petro.
Dice María Claudia Tarazona en @BluRadioCo que en la Fiscalía hay una hipótesis de que en el asesinato de Miguel Uribe Turbay hubo participación del Gobierno Nacional — “quiere decir que el gobierno colombiano intervino en el asesinato de Miguel y es materia de investigación”
El general Erick Rodríguez denunció presiones armadas, incluyendo la carnetización de la población por parte de grupos ilegales, y el Gobierno no hizo nada para defender el voto de los colombianos. Ahora el país conoce la salida de este alto oficial.
Petro: ¿tu ambición de poder es tan grande que pones a los bandidos por encima de la democracia? ¿Los votos de tu marioneta, Iván Cepeda, se consiguen a punta de fusil, sangre y amenazas en las zonas donde permitiste que el narcoterrorismo se convirtiera en ley?
¿Qué les prometiste a los terroristas para que ayuden a tu silencioso candidato?
Se siguen acumulando las alertas. La comunidad internacional debe acompañar el proceso electoral colombiano, pues hay un presidente que viola la ley al intervenir descaradamente en política, planes para comprar votos en la región Caribe y criminales amenazando a la población para favorecer a Cepeda.
Jamás un presidente y su obediente candidato habían caído tan bajo en su intento de aferrarse al poder.
¡Los derrotaremos!
¡Firme por la Patria! 🫡
(A.D.L.E) 🇨🇴🐅
🚨 ¡Indignación total!
¿El desgobierno de Gustavo Petro planeó el asesinato de Miguel?
Esa no es una teoría conspirativa: es la hipótesis más fuerte que maneja la Fiscalía. Un crimen de Estado presuntamente ordenado a través de Nicolás Maduro, mientras el régimen vendía al país su circo de la “paz total”.
¿Esto es lo que significa “paz” para Petro? ¿Reunirse con sicarios internacionales para eliminar a quienes les estorban?