Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
Me da mucha gracia que un boludo haya dicho "vamos a hacer famoso al jugador más desconocido del mundial" y ahora somos 4 millones de boludos siguiendo a un australiano random