@ktckrp O sea que para vos está muerto un Club que te lleva 2 Libertadores, 2 del Mundo y para colmo en el mejor momento de tu existencia te sigue teniendo de hijo? Mirá vos jaja no se ve tan mal la muerte✨
@tutesarquis1 Tremendo como se contuvo ese incendio Tute 🙌🏽 (Global 2-5)
Lógico que se vaya Juanfer, fue convocado por el Cuartel VI de Bomberos de Medellín JAJAJAJA
@frabigol jajajajajaja dame el tweet más cogido que tengas a mano.
Paseaste un año por todas las provincias hermano, tené un poco de dignidad y respirá tranquilo que estás en primera 🙌🏽
@PabloLunati22 Pero Pablo un relator no interfiere en el juego ni un cuarto de lo que hacías vos en la B Nacional dándole penales inventados a tu equipo 😅
Te hacían memes robando en 2011 cuando aún no existían los memes 🤮
👶 HORROR EN MENDOZA: UN CAMILLERO CONFESÓ QUE ABUSÓ Y MATÓ A SU BEBA DE DOS MESES.
• Gustavo Olguín trabajaba en un hospital de Mendoza. El 13 de agosto de 2023, en la madrugada, su pareja lo llamó desesperada. Su hija Emma, de apenas dos meses, estaba muy pálida y no podía respirar bien.
• La llevó al Hospital Notti alrededor de las 3 de la mañana. La beba llegó en estado crítico, en paro cardiorrespiratorio. Los médicos la reanimaron. Lograron estabilizarla. Pero dos días después, murió.
• Los profesionales de la salud sospecharon desde el primer momento: hemorragia cerebral, lesiones internas graves, marcas en el cuerpo y signos de abuso sexual.
• Este martes, en Mendoza, Gustavo Olguín confesó todo ante la jueza Mónica Romero. Admitió que fue él. Aceptó la responsabilidad por homicidio agravado y abuso sexual con acceso carnal agravado.
• La justicia lo condenó a prisión perpetua en un juicio abreviado. En la causa, quedó asentado que la mamá se preocupaba por la beba y que se mostró desesperada cuando llamó al 911: quedó sobreseída.
https://t.co/NUtKbxh1GE
@HernanSCastillo Mira a lo que te llevó la negligencia de que te regalen penales, vas a estar 1 mes llorando una simulación? Agarrá una pelota Hernán e intentá competir en fútbol.
Te vas a dar cuenta al instante que lo más leve que te puede pasar adentro de una cancha es ese empujoncito pedorro.