Que te voy a decir ídolo, nos hiciste creer a todos que era posible una vez más. Con 39 años fuiste el mejor jugador de la Copa del Mundo. Nos diste todo, nos hiciste volver a ilusionarnos y nos diste lo mejor durante 20 años. Si este fue el último baile, gracias por todo Lionel.
No estoy listo.
Y sinceramente, nunca voy a estarlo.
Porque aceptar que llegó el último baile de Lionel Messi es aceptar que también se termina una parte de nuestra vida.
No es solamente una Final del Mundo.
Es el cierre de la historia que marcó a toda una generación.