Mientras que hoy por la noche todo será alegría y festejo en el Zócalo de la Ciudad de México, compartiendo el pueblo con AMLO, su último grito de Independencia…
El pueblo no olvida lo que sucedió en el último grito de Felipe Calderón.
“We may be the last generation able to set the terms on which humanity and machines coexist.”
As Artificial Intelligence advances at an extraordinary pace, @antonioguterres has repeatedly stressed it must serve humanity and not the other way around.
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"¡No cabe duda que soy un chingón!, gritaba y gesticulaba frente al espejo... nada se movía, solo sus iris oscuros a media luna ya se deslizaban como canicas, de un lado a otro dentro de sus órbitas...
Sus facciones ya estaban como paralizadas, como apergaminadas; los bisturíes, las suturas, y demás tormentos habían logrado que el paso de los años no se manifestaran... veía cada parte de su cuerpo a través de los espejos de piso a techo que había en su enorme y lujoso baño con pisos de fino mármol blanco; su imagen se repetía miles de veces.
Acababa de irse el barbero. Se pasó con extremo cuidado las manos sobre su estirado rostro, tenía miedo de que los "hilos rusos" se desprendieran de algún extremo... mojó su dedo índice con la saliva espesa acumulada en las comisuras de sus labios para acomodar los escasos vellos de las cejas que quedaban para ponerlos en su lugar, para que siguieran la guía de las ya tatuadas.
Se puso la camisa roja, esa color sangre, listo para combatir y manifestar su descontento con este gobierno corrupto.
Tardó en llegar a la entrada principal de su enorme mansión; 7 mil metros cuadrados de terreno, y casi dos mil de construcción; mansión en unos 300 millones de pesos.
Se detuvo frente a la carrocería frontal de un Cadillac clásico que la hacía de barra y pensó si debería echarse un trago de coñac para controlar ese torrente frío y caliente que recorría su cuerpo.
Los techos altos daban más amplitud, empequeñeciéndolo a él... con sus ojos rasgados vio a través de los amplios ventanales que le regalaban escenas primaverales, coloridas de rojo y verde, mientras un haz blanco se clavaba en el agua cristalina de su enorme piscina. Por la tarde regresaría y haría ejercicio en su gimnasio o tal vez jugaría un rato boliche.
Tardó un rato en salir. Ahí lo esperaba su compinche o guarura o socio, exgobernador del norte, que se tragó las palabras de impaciencia y coraje por haberlo esperado tanto tiempo bajo el calor abrasador. Su calva brillante estaba roja, su cara con tintes guindas; gotas de sudor resbalaban inundando sus ojos claros, ya entrecerrados por el sol, ya por el agua salada que escurría de su liso cráneo.
El fortachón, el mero mero, el siempre echado
pa´delante, eso si bien encabronado e indignado, después de que el conductor le abriera la puerta se subió a su camioneta de lujo y su amigo nervioso se sentó junto a él. "¡A la oficina Cirilo!" quien aferrado al volante solo asintió. A pesar de su escasísima cabellera siempre iba perfectamente peinado, ni un pelo fuera de su lugar.
"¡Narcopolíticos de Morena acabaron con la libertad de expresión!", gritó, dando un fuerte manotazo al asiento de piel, su amigo, socio o compinche dio un saltó y vio que un torrente violento de sangre, había subido colérico enrojeciendo su rostro.
Dejaron la mansión, esa que ya había sido allanada por la corrupta policía... ¡Desgraciados! ¡Persecución política", pensó.
"¡Estoy en contra de los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias", o de esa chingadera!". "¡Un riesgo para la libertad de expresión del país!". El otro con ojos de lago mohoso, lo miraba y asentía con la cabeza.
"¡La libertad de expresión no se pide ni se negocia!", gritaba mientras escribía con las manos temblorosas y las uñas pulidas, recién manicuradas, en sus redes: "que no se permita censurar a los medios de comunicación y acusó al gobierno actual de buscar controlar la conversación pública".
"Intimidan a periodistas, medios, ciudadanos y opositores que denunciamos la corrupción, la violencia y el desastre en el que tienen al país".
"Pero si tú dijiste que a los periodistas no había que matarlos a balazos, si no de hambre, ¿no?", dijo su socio o amigo o guardaespaldas político. "¡Cállate cabrón!, ¡no me recuerdes esas pendejadas!".
Eso bastó para que la maldita memoria se tragara sus palabras; las venas de sus sienes se abultaron y latieron rápido recordándole todas las acusaciones: "Enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y fraude fiscal; presunto desvío de casi 84 millones de pesos; amenazas verbales para sugerir la asfixia económica como método de censura contra periodistas.
¡Pinche gobierno corrupto de mierda!", ¡súbele al aire pinche Cirilo, el de aquí atrás, que me estoy ahogando!".
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
🥹🇲🇽 ¡EL MEJOR JOVEN DEL TOUR ES MEXICANO!
Premian a Isaac del Toro como el campeón de los jóvenes durante el Tour de France.
La sonrisa de Torito y de fondo el Arco del Triunfo 👏
Hoy las palabras proféticas de D. @COTOMATAMOROS_1 son la respuesta de los españoles de bien a toda esa banda de villeros comegatos que nos insulta en nuestro propio suelo. Sospechábamos que en su mayoría eran unos ingratos y ahora ya tenemos el retrato.