Nada qué reprocharles, solo quiero darles las gracias porque se sintió bonito volver a creer en México y luchamos hasta el final.
Los quiero muchísimo.
A lawyer’s bookshelf is never just decoration.
It’s a graveyard of sleepless nights, underlined pages, lost arguments, small victories, and the quiet belief that somewhere in 2,000 pages of law, there is still a sentence worth fighting for.
Lawyers do come home to precedent…
Esta semana inicié una nueva etapa como profesor en el @ITAM_mx.
El diálogo con las nuevas generaciones resulta estimulante y necesario; a ellas corresponde continuar la reflexión sobre el país que aspiramos a construir.
¡Nos vemos en clase!