Los envidiosos (yo) festejando que Cristiano Ronaldo no vendrá a jugar al Estadio Azteca porque no conseguimos boletos.
Y que chinguen a su madre los revendedores.
Su hijo acababa de fallecer.
Su hija prematura estaba ingresada.
Su entrenador lo estaba desterrando.
Su equipo no levantaba cabeza.
Estaba completamente hundido.
Si eres de los que estuvo en ese momento para apoyarle incondicionalmente, eres de los míos.