“ARGENTINA ES LA GRAN CANDIDATA A HACER UN FIASCO EN LA COPA DEL MUNDO.
Argentina apuesta a la base de 2022, que ya era una base vieja. No tiene jugadores para todas las posiciones. No tiene laterales: Molina, Montiel, Acuña... Sigue contando con el 'Cuti' Romero, que está haciendo una mala temporada en el Tottenham. El Tottenham empeoró al 'Cuti', que es buen central. Sigue apostando por Otamendi, con 38 años.
Mantiene a los mediocampistas que son 'soldados de Messi', los Rodrigo De Paul de la vida, Paredes y tal... Y Messi con casi 40 años.
Yo soy un apasionado absoluto de Messi, apasionado. Pero si miras sus partidos en Estados Unidos —si solo ves los mejores momentos— él todavía va a destacar porque encuentra un pase, mete un gol... Pero si ves los 90 minutos, los tipos lo pasan por encima muchas veces en Estados Unidos.
Entonces, cuando llegue al Mundial, creo que A MESSI LO VAN A PASAR POR ENCIMA. Puede que no, es el mejor que he visto y quizás todavía tenga una bala guardada para este Mundial. Pero Argentina va a apostar a lo que fue 2022: tener penales para Messi”.
Marcelo Bechler, uno de los periodistas deportivos más famosos de BRASIL. ⚠️🇧🇷
@Arielofernandez Si huracán no pone plata para que venga.. está ok... El esfuerzo que lo haga el jugador . Y después que se.ñ Gane la confianza del hincha nuevamente
Treinta y seis remates tuvo Boca durante el partido. Sin embargo, la explicación de la derrota y eliminación ante Huracán en la Bombonera no está en el área rival sino en la propia: tres graves errores individuales que costaron tres goles. Demasiado.
El primero nació de una falta de comunicación entre Brey y Delgado. El arquero pensó que el volante abriría rápido para Weigandt. El volante pensó que el arquero se la dio porque tenía libertad para girar. Giró y perdió fácil con Blondel. ¿No vieron cómo presionaba la salida Huracán en esos primeros minutos? Unos segundos antes Paredes había bajado a recibir ese saque de arco y al ver el parado del Globo se fue de la zona…
El segundo error fue de Di Lollo, que venía teniendo un partido intachable hasta el alargue. Se comió los amagues de Bisanz, quien ante un toque que le mueve mínimamente la pierna derecha se tira y el Echavarría compra. Pero el 2 ni protestó (en otra muestra más de poca viveza del plantel ante situaciones límites), así que marche preso.
El tercer error, el más grosero de todos, volvió a ser de Di Lollo. Una mano con vibras de la de Adalberto Román, con una resultado menos grave -claro está- pero no por eso menos irresponsable.
Entre cagada y cagada, Boca acumuló méritos para dar vuelta el partido, sobre todo en el primer tiempo, en el que hizo figura a Galíndez, quien sacó: 1) un cabezazo de Merentiel a contrapierna, 2) un bombazo de Delgado (que levantó mucho tras el macanón); 3) un despeje de cabeza de Blondel que se le metía y fue guante, travesaño, cabeza y línea; 4) un remate cruzado de Ascacíbar; 5) otro remate cruzado, esta vez de Merentiel, tras gran ejecución de la pelota parada de Paredes, en la que sorprendió a todos con su pase por abajo a la Bestia, quien volvió a fallar en el control como desde hace buen tiempo.
A esas situaciones claras del 1T se le suma el tiro de Giménez desde el área chica salvado por una barrida de Carrizo, totalizando 6 chances muy netas para al menos empatarlo.
En el segundo tiempo, ya con Braida de 4 por el inefable Weigandt, Boca no pudo mantener la intensidad del primero y se fue quedando sin ideas tras el centro de Blanco al palo que Giménez no alcanzó a desviar. El ingreso cantado de Zeballos por la no tan cantada salida de Ascacíbar refrescó el ataque pero sin eficacia. Paredes alternó pases flotados inusualmente imprecisos con dagas por abajo desaprovechadas por sus compañeros. Y tras un par de chances del Changuito llegó el empate, de carambola (le pega en el hombro) y contrarreloj. Luego Giménez se comió el gol de la victoria. Al alargue.
Tras los penales (9ª vez que a Boca le cobran dos penas máximas en contra en 86 años de historia de la Bombonera, 3ª en 4 años), la plancha sin sanción de Costa que se hubiera sumado a la lista de expulsiones boludas y la plancha criminal de Eric Ramírez sobre Aranda (que siempre se muestra y va para adelante), quedaron 15 minutos de 11 contra 9 que solo alcanzaron para el descuento de Ángel Romero, que luego desde el vértice del área chica le erró a los 7,32 x 2,44 metros que mide el arco. Eliminados muy temprano de una liga que no es liga.
Tres de nueve partidos en el año ganó Boca en la Bombonera. Allí se jugará el semestre (y el año) en 10 y 17 días, ante Cruzeiro y Universidad Católica. Tarea para el predio: eliminar el error no forzado y practicar definición. A la suerte hay que ayudarla. Y ya no hay margen de error.