esta versión mía no fue hecha de la noche a la mañana, es experiencia, es dolor, es inseguridades, es mal de amor, es depresión, es ansiedad, es traición, tuve que pasar por mucho para poder llegar al nivel que estoy ahora y no volvería a mi yo del pasado por nadie.
Enamorarse de alguien de quién no tenías intenciones de enamorarte, es honestamente el tipo de amor más bonito, sin forzar química, simplemente hay una conexión pura que se creó por si sola.
Una regla de oro en mi vida: no guardo rencores ni discuto con personas a las que una vez les tendí la mano. Solo doy un paso atrás y dejo que el tiempo les demuestre quién estuvo ahí de verdad.
Tuve una amistad a la que apoyé en todo, desde lo económico hasta lo personal, sin pedir nada a cambio ni echárselo en cara. Pero vi cómo cambió su actitud en el momento exacto en que sintió que "ya no me necesitaba". No dolió, pero sí me abrió los ojos. Aprendí que donde no hay respeto ni gratitud, mi presencia ya no es necesaria
"Te quiero como para escuchar
tu risa toda la noche y dormir
en tu pecho, sin sombras ni
fantasmas, te quiero como
para no soltarte jamás".
~ Mario Benedetti