La IA es un producto mediocre. Todas las compañías invirtieron hasta los calzones en ella y como resultado: necesitan meterla hasta en tu cepillo de dientes.
Las narrativas de "La IA se quedará con tu trabajo!", "Un chatbot cobró consciencia y me propuso casamiento!", "Las IA tienen sus propias redes sociales y manifestos", son... falsas. Todo falopa creada por el mismo que necesita meter IA hasta en tu inodoro.
La IA funciona mal para mucho y mediocremente para ciertas cosas. En los casos positivos, aún cuando es algo estéticamente impresionante, en poco tiempo desarrollamos un sentido que nos dice "esto es IA" y la reacción es negativa.
Además: podés bajar a tu compu modelos de lenguaje con 23 billones de parámetros y operarlos sin conexión. No necesitás Chat GPT, Grok ni ninguna de las otras que nadie está usando (Copilot, por ejemplo, se la están metiendo en el medio del orto).
Entonces: qué va a pasar con los data center gigantes que devoran recursos? Son absolutamente innecesarios.
Desaparecerá la IA? No. Tampoco tu trabajo, ya están recontratando a la mitad que despidieron porque el chatbot no puede tomar ni una orden de McDonalds.
Evolucionará? Seguro, pero el 99% del relato actual es humo. Es el juego del huevo podrido jugado entre pseudomonopolios que se prestan plata hasta que los accionistas se den cuenta.
Conclusión: nada nunca en la historia humana va a ser tan responsable como esta ola de cáncer sintético mal hecho de empujar al hombre de vuelta hacia lo analógico y real. La IA vino para quitarnos la venda de un plumazo y recuperar lo que se puede tocar, ver, creer y ser dueño. Es una muleta que nos metieron en el orto y para extirparla hay que arrancar años de supositorios antirrealidad.
Eso es todo.