“Si todo puede el amor
tuvimos mala suerte,
tal vez fue mala mía
tal vez fuimos los dos.
Pase la página pero
doble una esquina,
por si pensabas volver
que fuera culpa mía”
Me estaba lavando las manos en un baño público de mujeres cuando un hombre gritó cinco veces: "¡Entra un hombre! Tengo que ir con mi hija. Lo siento". Le agradecí que se anunciara y volví a lavarme las manos mientras él se dirigía rápidamente al cubículo más cercano. Una anciana en el lavabo de al lado me miró con desaprobación.
Prefiero que un hombre acompañe a su hija al baño de mujeres que al de hombres por varias razones. Haz lo que tengas que hacer, papá.
Renuncié a mi trabajo de oficina porque me negaron un aumento prometido. Mi jefe, muy cínico, me dijo: "Acepto tu renuncia, pero estás obligado a dejar un manual paso a paso de todas tus funciones para el chico nuevo, o no te firmo la carta de recomendación". Pasé mi última semana escribiendo un documento de 40 páginas. Pero cambié un solo paso crítico en el proceso de facturación mensual. No era un error obvio, era una fórmula de Excel mal referenciada y una contraseña desactualizada. Ayer, día 30 del mes (yo ya llevaba dos semanas fuera), mi teléfono empezó a sonar. Era mi exjefe, desesperado porque el sistema no facturaba y estaban perdiendo clientes. Me pidió que me conectara por Zoom para ayudarles. Le dije: "Claro, pero ya no soy empleado. Mi tarifa de consultoría externa es de 150 dólares la hora, con un mínimo de 3 horas pagadas por adelantado". Gritó, me insultó y me amenazó. Al final, pagó los 450 dólares. Me conecté, tardé 5 minutos en "encontrar" el error, lo arreglé y colgué. Legalmente impecable; moralmente, cobré el aumento que me negaron.
Historia anónima.
¿Actuarías de la misma manera?🧐
Y de repente, dejaste de esperar aquella llamada, aquel mensaje que nunca llegó. Y poco a poco las noches se hicieron más cálidas y tranquilas, los días pasaron sin sobresaltos. Y entendiste que al final... Todo se supera!
Finalmente no me respondió el último mensaje, y no volví a mandarle algo, simplemente desaparecimos del mundo del otro. Siempre quise encontrar respuestas pero, ahora me doy cuenta que no hace falta preguntar, porque cuando miro hacia atrás, cada detalle, es la respuesta.