Gracias de nuevo al grupo de comunicación @LoyolaGC por confiar en esta propuesta: un ejercicio de afirmación de la antropología en un tiempo de tanta confusión acerca de nuestra identidad y dignidad. Lo propio del ser humano tiene mucho que ver con nuestra vocación al ENCUENTRO
Momento mágico el vivido esta mañana en la Catedral. ¡Y es solo un adelanto! Imaginaos el día 15 la que se va a liar...
Gracias @PacoCastro01 por poner tu arte al servicio de la evangelización
ORATORIO FLAMENCO
"JESÚS"
de Francisco Castro
Canta la Zambomba de Alejandro Estrada
Colaboran Rocío Bazán y José de Chaparro
JUEVES 15 DE DICIEMBRE
20:00 horas
CATEDRAL DE MÁLAGA
Entrada gratuita hasta completar aforo
Parecía que no se podía repetir el milagro, pero aquí está: otra vez un "oratorio flamenco". El lenguaje musical del flamenco al servicio de la expresión de la fe. Esta vez, para narrar los misterios de la vida de Jesús.
La primera parte se ocupa del ciclo de la Navidad.
Escucharemos al profeta anunciar al Mesías. Compartiremos la alegría de María por llevar en su seno al Salvador del mundo. Acudiremos a Belén a ver lo que los ángeles anunciaron y con los pastores haremos fiesta...
¡Qué gozo saber que Jesús "acoge a los pecadores y se sienta a comer"... con cada uno de nosotros!
El comentario malicioso de los orgullosos fariseos describe para nosotros esta experiencia de misericordia que le está faltando a nuestro mundo, tan necesitado de alegría fraterna.
Creer en Jesús es reconocerlo como nuestro Salvador, de un modo real y concreto. Dice San Pablo: "tuvo compasión de mí, derrochó su gracia en mí, me hizo capaz, se fio de mi..." Esto nos avala y capacita para tratar a los demás con la misma compasión de Jesús.
Renunciar, relativizar tantas cosas en las que fundamos nuestra vida y que no sirven para acoger y extender el proyecto de Dios.
Para quien ama, renunciar es fácil, casi natural; pero el amor es sobrenatural y divino. No basta contar solo con nuestras fuerzas.
Dios nos muestra la suma humildad en su Hijo Jesús. Por misericordia, vino a ocupar el último puesto y ha sido ensalzado como Señor en su resurrección. Él nos invita a su banquete a nosotros, pobres pecadores, incapaces de pagarle tanto bien como nos hace.
En la adversidad, la persona humilde se sabe en manos de Dios, que creó al ser humano de un poco de tierra (humus en latín). En el éxito, la abundancia, las grandes responsabilidades..., no se engríe, sino que se siente libre para ocupar el último puesto, el de los servidores.
Ser humildes es vivir con clara conciencia de nuestra contingencia y nuestros límites. La persona humilde sabe agradecer los dones y las oportunidades que le ofrece la vida. Por eso mismo, está siempre disponible para ponerlos en juego y compartirlos generosamente.
Recemos por nuestros antepasados y en unión con ellos, dediquemos tiempo a recordarlos, conservemos su legado: en la niebla del olvido que asalta nuestros tiempos, es esencial cultivar las raíces. Así es como se construye el futuro. #AbuelosyMayores
La cultura dominante hace del DERECHO a DECIDIR la clave de la felicidad y de la MUERTE la solución a los problemas que nos la dificultan. La sentencia del Supremo USA que niega el derecho constitucional al aborto es un paso en la buena dirección y un aliento para seguir luchado
Dios es amor y nos involucra en su amor, usando el idioma humano del amor: quiere nuestro bien, lo pronuncia y lo realiza. Alianza del Padre, bendición y promesa en la Palabra encarnada, beneficencia del Espíritu que nos transforma. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo!
Gracias a la generosidad de quienes hicieron posible el PRIMER Festival del Espíritu. Como muchos dijeron: el año que viene más y mejor. Más comunión, más alegría, más contagio de esperanza a todos.
https://t.co/DbRsTj9Jy3
De esto somos todos responsables en la Iglesia. Por eso hoy es el día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar: cada bautizado y cada comunidad que celebran la presencia del Espíritu no pueden desentenderse de su llamada a ser testigos, a ser Iglesia en el corazón del mundo.
... dejarnos reunir por Él en una comunidad de fe, donde las únicas distinciones legítimas sean las del servicio generoso al bien de todos; seguir con docilidad sus iluminaciones e impulsos para hacer presente la buena noticia de la salvación con obras y palabras.