Oración a la Sangre de Cristo. 🙏
En ocasiones nos damos cuenta de que hay cosas que no se van solo porque uno intenta no pensar en ellas.
Pero eso no resuelve nada, siguen ahí, en la mente, en el corazón, en la casa, aunque uno siga funcionando como si nada pasara.
Por eso esta oración empieza buscando refugio donde sí hay fuerza que vence y protección que perdura, en la Sangre invencible del Hijo al que todo se le somete.
Entregar la vida a esa Sangre es confiar en que Dios va siempre delante, limpiando nuestro camino.
Cuando le pedimos que selle nuestra vida, nuestro hogar y a quienes amamos, le estamos pidiendo que ponga una señal donde nuestra mano ya no llega, que sane esas heridas que se ven.
Si hoy hay algo en tu vida, en tu hogar o en alguien que amas que necesita ser sellado y sanado por esa Sangre, puedes dejarlo aquí en oración
A veces escribirlo es la manera más sencilla sacarlo y de entregarlo.
Sangre de Cristo, protégeme.
Amén, 🙌
Oraste, tocaste puertas, hablaste, pediste perdón, intentaste una vez más. Y aun así, lo que tienes enfrente sigue ahí, igual de grande, igual de imposible.
Un diagnóstico que no cambia, una deuda que no cuadra, un hijo en malos pasos, un matrimonio que ya no responde...
Dios obra justo allí donde todo parece resultar imposible. Porque donde acaban nuestras fuerzas comienzan las de Dios.
Lo imposible para ti no es imposible para Él. Lo que para ti es un muro sin salida, para Él es un camino que todavía no has visto.
Hoy, en este nuevo día, no cargues solo con ese peso. Entrégalo a Aquel que lo recibe con manos abiertas. Entrega todo como se entrega un hijo cansado en brazos de su padre.
Confía en que Dios trabaja en lo que tú ya no puedes tocar.
¡Buenos días!
🙏
Señor; convierte nuestra tristeza en alegría, nuestras preocupaciones en esperanza y nuestro cansancio en un nuevo impulso para seguirte con fidelidad. Haz que nuestras vidas reflejen tu amor.
Oración de la mañana
Señor, mi Buen Pastor, al comenzar este nuevo día pongo mi vida en tus manos. Tú nunca abandonas a tu rebaño: nos reúnes cuando estamos dispersos, nos cuidas con amor de Padre y nos conduces por caminos de paz.
Hoy quiero correr hacia los bienes que Tú me regalas: tu Palabra, tu gracia y tu presencia. Redime mi corazón, fortalece mi fe y enséñame a confiar en que, aun en medio de las dificultades, siempre caminas a mi lado.
Convierte mi tristeza en alegría, mis preocupaciones en esperanza y mi cansancio en un nuevo impulso para seguirte con fidelidad. Haz que mi vida refleje tu amor.
Junto a toda la Iglesia, te pedimos por quienes te buscan con corazón sincero, por quienes se han alejado de Ti y por quienes aún no han tenido la alegría de conocerte. Reúnenos a todos bajo tu cuidado y haznos caminar siempre hacia Ti, nuestro Buen Pastor.
Amén.
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFÍO, EN VOS CONFIAMOS.