Rajoy en respuesta al enorme drama armado por el Gobierno y sus altoparlantes: «Hay que tener buen humor para saludarme a mí. Y, de manera especial, gracias a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones. Son estas las que importan a los españoles, las que están en la mente de todos, las que preocupan a la gente y debían ocupar a esas autoridades. Nada de esto son minucias. Sin embargo, les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo. Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros. Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. ¡Viva España! Hemos ganado una vez más.» https://t.co/l4f6kErTFG
🏦Te cuento por qué no voy a amortizar ni una sola cuota de mi hipoteca.
🏠 Deuda pendiente: 186.320€
📉 Tipo fijo: 2,15%
Si cada año amortizase 2 cuotas extra:
✅ Ahorraría unos 13.000€ en intereses
✅ Acabaría la hipoteca casi 6 años antes
Suena bien.
A continuación te cuento porqué no voy a hacerlo:
⤵️
🚨 Vista aérea del estado actual de las obras del Madring
👉 En el centro, los pabellones de IFEMA. Abajo, la zona de tierra, donde ya se ha aplicado la primera capa de asfalto.
📸 @jaime_at#F1#SpanishGP 🇪🇸
- Presidente, tiene a sus tres números dos en la cárcel o acusados de acoso sexual, su hermano y su mujer imputados y la UCO en cuatro ministerios.
- Tomad, un abono transporte.
A ver, a todos los convencidos de Loeb con 3I/ATLAS. Hablar por hablar es gratis, si al final no tiene razón nadie se acordará en dos meses. Apuesto 1,000€ contra 100€ (fíjate si doy ventaja) a que llega Noviembre y no cambia de rumbo para atacar la Tierra. Para participar >
@nadaesgratis No hay más ciego que el que no quiere ver, aunque está claro cual es vuestro sesgo. Habláis de acontecimientos que han ocurrido en España y lo negáis o les restáis importancia con datos y encuestas de otros países y de hace varios años. Coged datos del INE, es muy sencillo.
@Renfe avería de un tren en Chamartín, tren con destino Jaén sin previsión de llegada a Atocha. @oscar_puente_ no te preocupes he comido y llevo provisiones.
Que pais de absoluta gentuza, me llevan los demonios (acabaré lo q voy a contar con una anotacion). Voy en el cercanías, hasta arriba, entra esta chica con muletas, y no mueve ni cristo de los q van sentados. La veo y le he ofrecido mi sitio, me lo agradece y dice q en la
Hola buenos días me llamo Tomy soy agricultor y me perdonan pero les haré un hilo del porqué de la subida de alimentos general (no puntual)
Lo cual llevamos avisando desde 2019 y ni se imaginan porque viene
En un ratito
Te apuñala un yihadista, no disparas por miedo a las consecuencias y cuando vas a inmovilizar al atacante aparece una charo para entrometerse en la detención. Un buen resumen de todo.
Torre Pacheco, el antirracismo selectivo y la estrategia marroquí.
Por Taleb Alisalem
Un anciano ha sido agredido en Torre Pacheco. El agresor, un joven marroquí. El hecho, grabado. Las reacciones, inmediatas. La narrativa, predecible. La izquierda mediática se lanza a denunciar el “auge del racismo”, “la extrema derecha” y “la islamofobia”. Los mismos de siempre, con los mismos adjetivos, con el mismo guion.
Pero aquí no hay ningún auge. Lo que hay es hartazgo. Lo que hay es un Estado, Marruecos, que ha hecho de su emigración una herramienta de presión política, y una parte de su diáspora una extensión blanda de su aparato de control. Y lo que hay, sobre todo, es una izquierda cobarde, domesticada y selectivamente ciega. Ve racismo en un tuit crítico, pero no ve supremacismo en los vídeos de marroquíes ondeando su bandera en suelo español tras agredir a un anciano.
Sí, se han ondeado banderas marroquíes en Torre Pacheco. No por nostalgia. Por territorio. Por dominio. Por desafío. Por supremacismo colonial.
Hay algo que no se quiere decir en voz alta, pero que muchos en silencio ya piensan, el proyecto integrador está roto. Y lo han roto quienes no vinieron a integrarse, sino a expandirse. Marruecos no ha exportado ciudadanos, ha exportado agenda. No ha mandado familias “necesitadas”, ha desplazado una ideología. La misma que ocupa mi tierra, el Sáhara Occidental, que oprime a su propia prensa y que alimenta en Europa una red clientelar de obediencia, chantaje y tribalismo.
¿Y qué hacen los colectivos “antirracistas”? Lo de siempre, callar. Callan cuando saharauis son amenazados. Callan cuando activistas son perseguidos por marroquíes en España. Callan cuando en las calles de Barcelona la criminalidad tiene rostro y nacionalidad, pero denunciarlo es “fascista”“Nazi” y “ultraderecha ultraderecha. Callan, porque el problema no es el racismo, sino quién lo sufre. Y si no eres útil a su causa ideológica, no mereces ni una línea de apoyo.
Es curioso cómo funciona la indignación selectiva.
Si un español reacciona ante la agresión de un anciano, es un nazi.
Si un marroquí agrede, es un caso aislado.
Si un barrio se defiende, es extrema derecha.
Si ondean banderas marroquíes del régimen del dictador Mohamed VI en suelo español, es “expresión cultural”.
HIPOCRESÍA con mayúsculas.
Lo que está ocurriendo no es nuevo. Forma parte de un modelo calculado, victimizar a la comunidad marroquí cada vez que alguien osa denunciar lo obvio. Mientras tanto, se criminaliza toda crítica, se anestesia la conciencia y se vacuna a Marruecos de cualquier responsabilidad. Y si alguien se atreve a hablar claro, lo llaman “ultraderecha” “Nazi”… Así se ha construido el nuevo totalitarismo moral, o te callas, o eres el enemigo.
Y mientras tanto, España arde.
Arde en la confusión. Arde en barrios donde la ley ya no es la Constitución, sino la ley del más violento. Arde en discursos institucionales que prefieren proteger sensibilidades ajenas antes que los derechos de sus propios ciudadanos. Arde mientras Marruecos gana terreno, simbólico, económico, político y ahora también callejero.
Torre Pacheco no es un caso aislado. Es un síntoma. Un espejo. Una advertencia. Y quien no quiera verlo, que mire mejor. Porque la bandera marroquí que ondearon está noche, no representa a un pueblo, representa a un régimen. Y ese régimen ha aprendido a infiltrarse no con tanques, sino con víctimas. No con soldados, sino con relatos. Y lo está consiguiendo porque Europa ha perdido el coraje de llamar a las cosas por su nombre.
Pues bien, yo no lo he perdido.
Sí, hay violencia importada.
Sí, hay lealtades extranjeras antes que cívicas.
Sí, hay una manipulación sistemática del victimismo para proteger a un Estado agresor.
Y sí, me puedes vomitar tu odio y falta de argumento en forma de “nazi” “ultraderechista” para dejar evidente de dónde procede el autoritarismo nazi. De ti.
Negar los problemas de la gente de los barrios o tildarla de “ultraderechista” por señalarlos lo único que hace es arrojar a esas personas al territorio de los anti sistema. Es decir, a ese limbo donde residen quienes dejan de creer en que el Estado puede garantizar lo básico: seguridad, servicios públicos efectivos y el cumplimiento de la ley y de los contratos.
Esa gente a la que hoy llaman extremista carga a sus espaldas casi 20 años de ausencia de prosperidad económica en los que sus condiciones de vida probablemente se hayan deteriorado. Ahora, percibe la inmigración ilegal como un problema añadido, el cual sus gobernantes niegan porque no les conviene reconocer que la política de fronteras es inexplicable. No sólo en España. Y no sólo en prejuicio de la población autóctona, sino también de la inmigración legal, que trabaja duro, paga impuestos, prospera y también quiere que la seguridad de los lugares donde vive no se deteriore.
La izquierda defendía hace algunas décadas que no se estigmatizara a la población de los barrios obreros. De barrios de clase media-baja donde algunos hemos crecido, que surgieron en muchos casos como polígonos de viviendas durante el éxodo rural y donde había quien sólo detectaba “gentuza”.
Esa izquierda ahora se dedica a arrojar al terreno de los radicales y los extremistas a quienes denuncian lo que ven. Evidentemente, hay sinvergüenzas que utilizan esos ingredientes para defender posturas xenófobas y hay señales de alerta que muchas veces son erróneas o están manipuladas por oportunistas, pero ese uso lamentable de esa circunstancia no convierte el problema en inexistente. Lo que debería ser una perogrullada hoy se ha convertido en un discurso arriesgado, pero es que cualquier país tiene la obligación de controlar las entradas y salidas de su territorio para evitar costes legales, sociales, económicos y políticos. Es lamentable la circunstancia de muchos de quienes buscan aquí una vida mejor, pero todo gobierno debe tramitar las migraciones por las vías legales. De lo contrario, se comporta de forma arbitraria y está renunciando a ejercer de forma eficiente una competencia fundamental.
After stage separation, Super Heavy flipped in a controlled direction for the first time. This maneuver requires less propellant to be held in reserve and enables additional payload mass to orbit