Ya sabéis que no soy de expresarme mucho en redes sociales ni de contar cómo estoy. Las últimas 24 horas han sido una montaña rusa de emociones y quiero ser lo más breve posible.
Agradecer lo primero a Ibai por darme esta oportunidad que seguramente muchas personas no tendrían. Aplaudir a Shelao por estos dos años dándole tantas vueltas a esa pelea, no han sido unos meses fáciles, muchas horas de entrenamiento, sacrificio y disciplina. A mi familia, pareja, amigos, todos los que me apoyáis y siempre habéis confiado en mí pese a las circunstancias, habéis sido la gasolina que he necesitado en muchos momentos.
Nada más, me quito un peso de encima, me siento en paz y sé que ayer pude perdonarme. Una vez más, gracias, gracias por estar ahí, para bien o para mal. No olvidéis que esto es internet.