El dolor y arrepentimiento no se como sanarlos, el miedo a lo que vendrá invade todo mi cuerpo, creo en Él y lo que tiene para mi, espero que no sea demasiado tarde.
Amo el poder de la conversación. La bella pregunta, la ardiente respuesta, la risa, el silencio y el gesto. Las cosas sagradas que nunca diremos. Las grandes historias empezaron conversando.