No seré joven otra vez, por eso yo si mandé ese mensaje largo, si di esos abrazos, si lloro todo lo que quiero, rio en alto sin sentir vergüenza, amo con toda mi intensidad y sé que jamás me arrepentiré.
Yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostado en el pecho de la persona que amo, todo eso y más.
Evita hablar: De tu relación, de tu trabajo, de tu condición, de tus finanzas, de tus progresos.
Si está funcionando, da las gracias.
No todo el mundo quiere verte feliz.