Los yanquis son tan etnocentristas que si un país no tuvo un sistema de apartheid como el suyo, no les entra en el chip. En Argentina no hubo leyes de segregación y hubo mestizaje. Lean un libro de historia de Sudamérica que no muerde, BURROS
Nadie le pide a Messi que se meta en política, creo, creo nomás, que se le critica por ir a visitar y sonreírle a un criminal de guerra, que el fin de semana pasado bombardeó una escuela y mató a más de 150 niñas.
Voy a decir algo obvio, que ya se dijo varias veces. Pero creo importante refrescar.
Toda esa violencia, groserias, odio, toda esa falta de respeto a las instituciones, se traslada a la sociedad. Habilita sacar lo peor en cada esquina, en las escuelas, en las calles.
Argentina TAMBIÉN es esto. No lo olviden y no dejen que los racistas de mierda de esta aplicación les hagan creer que somos solo un país ario nazi que odia Latinoamérica y vive con el deseo de ser Europa o peor, Estados Unidos.
Aguante Argentina, tal cual y como es 🇦🇷❤️
la delgada línea entre querer mantenerse informado y no querer saber nada del mundo ni de los poderosos ni de la organización social y política ni de las élites ni de la riqueza ni de geopolítica nunca más porque todo es asqueante
En ningún lugar del mundo un presidente puede estar cantando en un teatro mientras se incendia el país que gobierna. Va más allá de cualquier ideología. Es absurdo por donde se lo mire. Y es propio de un sorete.
Ya varios países se empezaron a enterar de los incendios en la Patagonia, del abandono del Gobierno Nacional y del objetivo planificado de vender las tierras. No dejemos de denunciar lo que está pasando en el sur de nuestra patria. Todo el mundo tiene que saber. Milei está rematando una de las zonas más importantes del territorio nacional.
Ahora que seguramente se venga una suelta de pelotudos como éste, no está de más recalcar una obviedad:
Está mal robarse una elección, esconder las actas y falsear un resultado para quedarse antidemocráticamente en el poder.
Está mal bombardear otro país porque querés cambiar a su presidente, independientemente de lo antidemocrático que ese presidente sea. No motiva el ataque la falta de democracia, como se puede ver en el trato preferencial del que gozan todos los regímenes antidemocráticos aliados de EEUU, lo motiva la intención de quedarse con los recursos naturales de Venezuela. Imperialismo puro y duro.
Estas dos afirmaciones no son contradictorias entre sí y deberían ser principios básicos para cualquiera que defienda la democracia y la soberanía de los países latinoamericanos.